Entrar Via

Cecilia: De rechazada a soberana romance Capítulo 1749

Apenas la señora Ruiz puso un pie en el Hospital San Gabriel, fue recibida con honores por el director Ramírez.

Benito Ramírez ya había corrido la voz de que la ilustre doctora Ruiz daría un par de seminarios, y la lista de médicos jóvenes inscritos estaba a reventar.

—Doctora Ruiz, es usted muchísimo más popular que yo. Si yo anunciara un seminario, ni de broma se apuntarían tantos —bromeó Benito.

Paloma no le creyó ni una palabra.

—Por favor, usted es un médico militar veterano con una experiencia invaluable. Si diera un seminario, tirarían las puertas del hospital para entrar.

Mientras los dos gigantes de la medicina se lanzaban cumplidos, Cecilia esperaba en silencio a un lado, como una niña buena.

Una vez terminadas las cortesías, fueron al grano.

Primero, Cecilia llevó a la señora Ruiz a ver a Cristhian Lara.

Como era joven y tenía un excelente estado físico, su recuperación avanzaba a pasos agigantados.

Alguien de la familia siempre lo acompañaba. Ese día estaba Alba Lara.

Su embarazo ya era notorio, y la antigua dureza de su expresión había sido reemplazada por un suave brillo maternal.

—Alba, cuánto tiempo. Te ves radiante.

Con el bebé que llevaba dentro, que era el tesoro más grande para las familias Carrasco y Lara, Alba estaba siendo consentida al extremo. Era imposible no verse bien.

—Todo es gracias a ti. Cuando me enteré del accidente de mi primo, tuve un susto terrible, pero gracias a que tú y el director Ramírez le salvaron la vida, pude respirar en paz.

Alba tenía un vínculo inquebrantable con Cristhian. El día de su boda, él fue quien la acompañó al altar.

Si algo malo le pasaba, el estrés podría haber puesto en grave riesgo su embarazo.

Al recordar que Alba no se había sentido bien días atrás, Cecilia le tomó la muñeca para checarle el pulso.

—No es nada grave. Solo descansa, no necesitas ningún medicamento.

Alba ya había consultado con los mejores obstetras y le habían dicho exactamente lo mismo.

Aun así, con su habitual tacto social, respondió:

—Escucharlo de ti me da mucha más tranquilidad.

—Ceci, ¿viniste a ver a mi primo hoy porque algo anda mal con él?

—Es todo mérito de la niña. Tiene un talento innato.

—Abuela, ¿podrías revisar cómo nos quedó la cirugía que hicimos el director Ramírez y yo?

Paloma revisó a Cristhian exhaustivamente y no encontró ni una sola falla.

Aunque el cuerpo del joven había quedado destrozado por la explosión, Cecilia y Benito habían hecho un trabajo impecable.

La parte más crítica había sido la intervención craneal.

Paloma había visto el video de la cirugía y todo estaba perfecto.

Sintió que su nieta se movía en el quirófano con una soltura impresionante.

El hecho de que hubiera tomado el control cuando Benito comenzó a agotarse demostraba no solo habilidad, sino una valentía excepcional.

Alba no entendía de medicina.

Pero cuando Cristhian fue trasladado, la familia exigió una junta de los mejores especialistas.

Todos confirmaron que el trabajo quirúrgico había sido una obra de arte.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cecilia: De rechazada a soberana