—¡La verdad está a la vista! ¡Tu hermano se aprovechó de mi hija! Si no lo crees, ¡haz que presente a sus testigos! —La mujer los desafió con desprecio. Apenas terminó de hablar, Carlos se acordó de Julián.
—¡Sí, Julián puede testificar por mí! —exclamó.
El oficial que estaba a un lado colocó el celular de Carlos sobre el escritorio, indicándole que se comunicara con su testigo. Carlos marcó el número de Julián, pero pasó un buen rato y nadie respondió. Lo intentó varias veces, pero la llamada seguía sin ser contestada.
Celia intuyó que algo andaba mal y arrugó el entrecejo. De inmediato, sacó su propio celular para marcar el número de Julián.
Al cabo de unos instantes, su voz resonó desde el altavoz. Sin embargo, al escuchar la voz de Carlos, él colgó la llamada a toda prisa.
Celia levantó la vista y notó con la mirada llena de desconcierto de Carlos. Él jamás esperó que ese amigo con el que convivía día y noche decidiera ignorar sus llamadas en un momento tan importante. Al ver esto, la mujer se volvió más prepotente.
—¡Oficiales, ya lo vieron! ¡Ella claramente está encubriendo a un criminal! Mi hija apenas tiene diecisiete años, ¡le arruinaron la vida en plena juventud! ¿Que tiene un testigo? Según veo, ¡no es más que una mentira para ganar tiempo!
La policía intentó calmarla. A pesar de que habían traído a Carlos y la muchacha a la delegación directo del hotel, el informe médico de la joven no había llegado. Por lo que Carlos, en su calidad de sospechoso, debía quedarse en la delegación a esperar los resultados.
Él parecía muy desanimado, como si hubiera perdido el alma. Más que la falsa acusación, lo que le impactaba era la indiferencia de su amigo.
Celia se quedó a acompañarlo a esperar el informe médico. La mujer mantenía una actitud hostil hacia ellos, pero Celia no tenía ánimos para prestarle atención, ni siquiera se dio el tiempo de revisar los mensajes de su celular. Media hora después, una oficial se acercó con el informe médico en las manos. Todas las miradas se clavaron en ese documento.
—Los resultados de los análisis están listos. Los fluidos encontrados en el cuerpo de la muchacha coinciden con los del sospechoso Carlos Sánchez.
Él quedó atónito y dio un paso hacia atrás, tambaleándose.
—No puede ser...
Celia tampoco lo creía. Si le dijeran que Carlos se había metido en una pelea por estar ebrio, lo creería, pero él jamás sería capaz de ultrajar a una muchacha.


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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró
Hay un corte del trama en el capitulo 496 a la 497, porque no sigue la secuencia, de hecho en el libro original hay discrepancias con lo que tiene desde el capitulo 494...
Además de lo inútil que es traiciona a la única persona que se preocupa por ella? En lugar de que el dr se enamore de la otra doctora le histeriquea, ya 🥱 aburren que se decida por uno u otro...
Siempre pasa así se saltan capítulos y uno tiene que continuar nomás y se pierde el hilo pero bueno pensé que siendo profesional medio genio sería más perspicaz pero es tan inocente ingenia idiota no sabe lo que quiere, un marido horrible y sigue detrás de él una arrastrada, sin nada de amor propio pero bueno esperemos se arme un poco más y deje de ser manipulable...
Lets go...
Me volví a quedar en el 575. el 576 no aparece...
Porque no me aparece el capítulo 441. Ya leí hasta el 440....
Dónde están los capítulos del 576 al 586 Por qué no aparecen...
Que paso con los capitulos 576 hasta el 586 que no salen?? Esta historia está más larga que un día con hambre....
Ya me imaginaba está cagad por eso lo adelante hasta este capítulo y ya me largo....
Me voy a saltar al menos 10 capítulos ya sabemos que él es un idiota y ella es una masoquista, solo falta por ver cuánto va a seguir soportando y yo no soy de soportar así que si esto se extiende tanto lo iré saltando de 10 en 10 hasta que ella por fin se deje de él y si no de han dejado luego de 100 capítulos lo dejo, ya me cansé....