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Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró romance Capítulo 648

Después de que Enzo y Ben regresaron a casa, Celia supo que Ferlín no había hecho nada contra Sonia y Thiago. No había cedido abiertamente, pero había dado un paso atrás, demostrando que ya no interferiría en los asuntos de esa pequeña familia. También le dio curiosidad saber por qué Ferlín había cambiado de actitud tan repentinamente, así que se lo preguntó a Enzo, quien se encogió de hombros con resignación.

—Tu abuelo siempre ha sido así de caprichoso. ¿Quién puede adivinar lo que pasa por su cabeza?

De hecho, ya estaba acostumbrado. Sabía que Ferlín siempre había sido así. Aparte de Miguel, ninguno de sus hermanos podía descifrar con precisión su carácter.

Celia no dijo nada más.

Dos días después, Sonia finalmente respondió ante los medios sobre el tema de ser "madre soltera". Dijo que nunca se había arrepentido, y que el padre de su hijo lo quería más de lo que imaginaban. Estas frases ya eran suficientes para callar a la prensa y al público. En cuanto a por qué Miguel no le había dado un estatus oficial, aunque los medios lo intuyeron, solo pudieron especular por su cuenta.

Poco después, pasado el revuelo mediático, llegó el día del compromiso, que ya había sido pospuesto: era al día siguiente. Celia por fin se puso el vestido de terciopelo de seda confeccionado a medida, de color azul brumoso.

El vestido estaba hecho del más fino terciopelo de seda. Bajo la suave luz interior, despedía un brillo delicado y cálido. Un encaje irregular se extendía por él, y la falda de sirena desmontable, esponjosa, envolvía el dobladillo como una tenue niebla de ensueño. En el escote, perlas y diamantes azules dibujaban una magnolia en flor: elegante y con un toque de distinción justo a su medida.

Ella acarició suavemente la falda. Podía sentir la textura suave como una nube de la tela y las sutiles costuras hechas a mano que dejaban un ligero relieve.

—Señorita, este vestido le sienta de maravilla. Lo luce mejor que cualquier actriz. —La empleada no pudo evitar elogiarla, mientras le ayudaba a probárselo.

Celia no pudo contener la sonrisa.

—Gracias por los elogios.

—No hay de qué. No he exagerado nada. Usted es el vivo retrato de su madre de joven. Eso lo vemos todos. Si su madre la viera ahora, estaría orgullosa y feliz.

La empleada llevaba décadas trabajando en la casa. Sin duda, había visto a Nieve cuando era joven. Al mencionarla, Celia bajó la mirada. En realidad, lo que más deseaba era que ella la acompañara en la fiesta del compromiso…

Justo cuando iba a decir algo más, un reflejo apareció en el espejo. La empleada se hizo a un lado.

—Señor.

Celia miró en el espejo a César, que estaba apoyado en el marco de la puerta.

—¿Por qué subiste?

Capítulo 648 1

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