—Miguel, eres mi hijo más inteligente, el que más confianza me da y el que mejor me conoce —dijo Ferlín con las manos a la espalda mientras se alejaba unos pasos—. Si en aquel entonces hubieras seguido mi consejo y te hubieras casado con la hija de los Acosta, tu hijo sería ahora mi heredero ideal, en lugar de Ben.
Sonia miró a Miguel, quien tomó aire profundamente antes de hablar:
—Si en ese entonces hubiera seguido su consejo y me hubiera casado con la señorita Acosta, sí, usted habría estado muy contento, pero ¿yo sería el mismo hombre que soy hoy? Padre, a veces envidio a mis hermanos. Al menos ellos pueden elegir, mientras que yo nunca he podido. Usted me valora, pero eso, para mí, es una cadena.
Ferlín arrugó el entrecejo.
—¿Vas a desafiarme por ellos?
—Si no los deja en paz, no me quedará más remedio que intentarlo.
La tensión en el salón era insoportable. Ni los guardaespaldas afuera se atrevían a hacer ruido. Thiago detrás de Miguel, ya había entendido la situación. Sabía que aquel anciano era su abuelo, al que nunca había conocido. De repente, dio un paso al frente con gesto resuelto, poniéndose delante de su padre.
—Señor, no acose a mi padre.
No lo llamó "abuelo", porque sabía que, si nunca había ido a verlo en todos estos años, era porque a él no le importaba. Ante su acción, un destello de emoción compleja cruzó los ojos de Ferlín.
—Thiago, vete a tu habitación —dijo Miguel, queriendo apartarlo.
Pero el muchacho se negó.
—Ya soy mayor de edad. Este año cumplo los dieciocho. Ya soy un adulto, papá. Tengo capacidad para asumir responsabilidades.
Miguel quedó atónito. Nunca se había dado cuenta de que su hijo le sacaba media cabeza. Ya no era el niño que necesitaba su protección.
—Basta. —Ferlín cerró los ojos con fuerza. Al abrirlos de nuevo, su semblante se había suavizado un poco—. Mi intención era que rompieran contigo. No he venido a asesinar a nadie. Solo quería ver cómo eran la mujer y el hijo que has protegido con tanto ahínco durante más de una década.
Miguel lo miró, un tanto desconcertado.
—Tienen sus artes —sentenció el anciano con desdén.


VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró
Siempre pasa así se saltan capítulos y uno tiene que continuar nomás y se pierde el hilo pero bueno pensé que siendo profesional medio genio sería más perspicaz pero es tan inocente ingenia idiota no sabe lo que quiere, un marido horrible y sigue detrás de él una arrastrada, sin nada de amor propio pero bueno esperemos se arme un poco más y deje de ser manipulable...
Lets go...
Me volví a quedar en el 575. el 576 no aparece...
Porque no me aparece el capítulo 441. Ya leí hasta el 440....
Dónde están los capítulos del 576 al 586 Por qué no aparecen...
Que paso con los capitulos 576 hasta el 586 que no salen?? Esta historia está más larga que un día con hambre....
Ya me imaginaba está cagad por eso lo adelante hasta este capítulo y ya me largo....
Me voy a saltar al menos 10 capítulos ya sabemos que él es un idiota y ella es una masoquista, solo falta por ver cuánto va a seguir soportando y yo no soy de soportar así que si esto se extiende tanto lo iré saltando de 10 en 10 hasta que ella por fin se deje de él y si no de han dejado luego de 100 capítulos lo dejo, ya me cansé....
Está mujer es en definitiva estúpida, me indigna la forma en la que se seja manipular y pisotear por todo el mundo, si veo que a media novela que tiene pinta de quedarse son la basura del marido la dejo, no sirvo para leer basura....
En qué capitulo deja de ser una estúpida y se divorcia de una vez por todas de esa basura de tipo? Y se aleja de la peste de la familia porque está bien quedada está mujer....