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Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró romance Capítulo 672

En cuanto Nicolás entró a la casa, Celia fue por una bolsa de hielo y un pañuelo. Envolvió el hielo con una bolsa y se lo extendió a Nicolás. Él lo recibió y se lo colocó en la herida.

—Ya se divorciaron, ¿no? ¿Aun así dejó a alguien vigilando aquí?

Al notar el titubeo de Celia, Nicolás se percató de algo.

—¿Pasó algo malo?

—Alfredo vino a buscarme.

En un principio, ella no quería decírselo. Después de todo, él tenía una buena relación con Alfredo y no quería ponerlo en un predicamento. Sin embargo, Nicolás parecía habérselo imaginado desde antes y arrugó el entrecejo.

—Como era de esperar.

Ella quedó perpleja.

—¿Qué quieres decir?

—Vengo justamente de estar con Alfredo. —Nicolás cambió la bolsa de hielo de mano—. Tenía un año sin verlo, pero se ha vuelto de lo más obsesivo a un nivel inimaginable.

—Ya debes de saber lo de su compromiso con Rocío, ¿verdad?

Él asintió con un suave suspiro.

—Sí, lo sé.

Celia se mordió el labio y añadió:

—¿Y sabes que Rocío y Alfredo tienen lazos de sangre?

Nicolás se mantuvo en silencio durante un minuto completo. Jamás imaginó que ella estuviera enterada del asunto, asintió con la cabeza.

—En realidad, no son muchas las personas que lo saben. Incluso mis propios padres lo ignoran.

—Pero César lo sabe. Será que en la familia Herrera, aparte de él y de la abuela Valeria, ¿casi nadie más está al tanto? —Celia se vio sumida en el desconcierto.

Nicolás rozó el borde de la bolsa de hielo con la yema de los dedos y su voz se tornó un poco más profunda.

—Cuando el viejo patriarca de los Herrera todavía vivía, de verdad se encargó de sepultar este asunto con total hermetismo. Después de todo, la identidad de la madre de Alfredo no era nada digno de sentirse orgullosos, así que es normal que los demás miembros de la familia Herrera no lo sepan.

Hizo una breve pausa y clavó la mirada en Celia.

—Pero la familia Suárez sí lo sabe.

—Quieren que César y su padre se queden aislados y sin apoyo, por lo que inevitablemente intentarían atacarme a mí. Mientras César se divorcie de mí, ellos no tendrían ninguna razón para meterse conmigo. Pero si estoy embarazada, la situación cambiará totalmente.

Al terminar de hablar, arrugó el entrecejo. Ya tenía todo claro en la mente.

—Ya entiendo.

***

Tres días después, el chofer le reportó los resultados de la investigación a Macarena, lo que la dejó inquieta.

—¿Estás seguro?

—En las grabaciones de las cámaras de seguridad se ve claramente que los locales que visitó fueron exclusivamente tiendas de artículos para bebés —afirmó el chofer con seriedad y certeza.

Esta vez, Macarena ya no pudo quedarse de brazos cruzados. Comenzó a caminar de un lado a otro por la habitación.

—No me digas que esa maldita está embarazada de César... Si fuera una niña no me daría tanto miedo, pero si resulta ser un niño...

A pesar de que Valeria ya había fallecido, actualmente el que seguía al frente de los negocios era Víctor. Incluso si Celia se divorciaba de César, en caso de que llevara un varón en el vientre, Víctor sin duda haría que el niño fuera reconocido en la familia para continuar con el linaje. Para cuando los Herrera y la familia Rojas unieran fuerzas, ¡ella y David no tendrían la menor oportunidad de ganar!

Macarena sacó su celular y le marcó a David. Fuera niño o niña, si Celia de verdad estaba embarazada, ese bastardo que llevaba en la panza no podía nacer bajo ninguna circunstancia. ¡No se atrevería a arriesgarse!

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