Entrar Via

Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró romance Capítulo 671

De camino de regreso, Macarena no dejaba mirarse la cara en el espejo. Al notar que le habían salido algunas arrugas alrededor de los ojos, de inmediato tomó su celular para comunicarse con la clínica estética y programar una cita para un tratamiento de eliminación de arrugas.

En cuanto colgó, la imagen de Celia saliendo de la tienda de juguetes infantiles le vino de golpe a la mente. ¿Qué hacía una mujer paseando por una tienda de juguetes con un hombre tan joven...? De repente, se puso seria. ¿Sería posible que...?

De inmediato le dio instrucciones al chofer:

—Haz que alguien revise de inmediato todas las grabaciones de las cámaras de seguridad del centro comercial de hoy. Quiero ver exactamente qué lugares estuvo visitando esa gata de Celia.

***

Por otra parte, Alfredo se enteró de que Nicolás había llegado a la capital, así que lo citó en un club de tiro para tener un duelo amistoso y, de paso, hablar de los viejos tiempos.

Alfredo no se encontraba en su mejor estado. Disparó un par de veces y ni siquiera logró dar en el centro de la diana. Se quitó las orejeras de protección y volteó a ver al carril de al lado. Nicolás, en cambio, colocaba cada uno de sus tiros con precisión. En cuanto Nicolás se retiró las orejeras, le extendió una botella de agua mineral.

—Han pasado tantos años y tu puntería es cada vez más exacta.

—Parece que tienes la cabeza en otro lado. —Nicolás giró la tapa de la botella—. Normalmente tu nivel no es tan bajo.

Al verse descubierto, Alfredo esbozó una sonrisa algo incómoda, caminó hacia un lado y tomó un sorbo de agua.

—Solo son algunos asuntos fastidiosos, nada más.

Nicolás se volvió hacia él con la cara impasible.

—¿Asuntos fastidiosos? Estás por comprometerte, ¿no?

Alfredo detuvo sus movimientos por un instante, ocultando la frialdad de sus ojos tras una sutil sonrisa.

—No pensé que ya estuvieras enterado. Es verdad, me voy a comprometer, pero por desgracia ella no es la mujer con la que me quiero casar.

Esta vez fue Nicolás quien guardó silencio. Conocía a Alfredo desde hacía más de diez años, pero en ese preciso instante, sintió que ese amigo de años se había vuelto un tanto desconocido.

—Nico. —Alfredo lo miró fijamente de repente, como si albergara alguna clase de expectativa—. Si hubiera algo que has deseado poseer desde hace muchísimo tiempo, pero por más que lo intentes no hay manera de conseguirlo, ¿qué harías?

Nicolás sopesó la botella de agua en su mano.

—Eso depende de qué se trate. Si es algo que se puede comprar con dinero, buscaría todos los medios posibles para obtenerlo. Pero si no se puede, no insistiría a la fuerza. Se lo dejaría al destino.

Capítulo 671 1

Capítulo 671 2

Capítulo 671 3

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró