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De Esposa Desechable a Cirujana Renacida romance Capítulo 1024

Ya que Tobías había usado a Fabio como excusa, por muy firme que quisiera ser Belén, no pudo negarse.

Además, él tenía razón; la situación de Hugo no era algo que pudiera apresurarse, solo quedaba esperar una oportunidad adecuada.

Al notar que la actitud de Belén se suavizaba, Tobías aprovechó la ventaja y sentenció el asunto.

—Entonces está decidido. Yo pasaré a recogerte.

Sin darle oportunidad de replicar, cambió de tema de inmediato.

—¿Adónde vamos ahora?

Belén lo pensó un momento antes de responder.

—Tengo que volver a la mansión Soler.

Pero Tobías fue tajante.

—No vas a volver todavía. Primero te llevaré a un lugar.

Belén lo miró con sorpresa.

—¿A dónde me vas a llevar?

—Ya lo verás cuando lleguemos —respondió él, haciéndose el misterioso.

Dicho y hecho, se inclinó, la levantó en brazos sin esfuerzo y la depositó con cuidado en el asiento del copiloto de su auto.

Unos veinte minutos después, el vehículo se detuvo frente a un gran centro comercial.

Al ver dónde estaban, Belén se puso a la defensiva.

—Tobías, no me hace falta nada, no quiero comprar nada. De verdad, ya debería estar en casa.

Pero cuanto más insistía ella en irse, más se negaba él a dejarla marchar. La tomó de la mano y tiró de ella hacia el interior del centro comercial.

Sin embargo, esta vez Tobías no la llevó de compras a las tiendas de ropa, sino que se dirigieron directamente al quinto piso.

Toda esa planta estaba dedicada a una enorme zona de juegos.

Tobías escaneó un código QR y compró mil fichas. Le entregó la bolsa repleta de monedas a Belén y le dijo que probara lo que quisiera.

Al ver la inmensidad del lugar lleno de luces y sonidos, Belén se sintió abrumada. Se quedó quieta un momento, sin saber por dónde empezar.

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