Entrar Via

De esposa sustituta a la obsesión del CEO romance Capítulo 163

Regina permaneció unos segundos con la mirada fija cuando vio a los niños y a la señorita que los acompañaba no pudo dar crédito aquello. Tomó su celular antes de pensar. Si alguien podía darle una explicación, era Adrián, aunque la sola idea de llamarlo después de haber apagado el proyector con aquellas candidatas todavía en la memoria le provocó una irritación difícil de contener.

Adrián respondió al tercer tono.

—¿Qué hiciste? —preguntó Regina, sin saludar.

Del otro lado hubo un silencio breve.

—No sé de qué hablas.

—Hay dos niños y una señorita de origen francés en la sala principal.

—Que alivio, entonces ya llegaron. No pude ir por ellos al aeropuerto.

Regina se quedó inmóvil.

—¿Tú pediste que vinieran?

—Si, mi asistente estuvo trabajando en ello. Te pido que los protejas hasta que pueda regresar a casa.

—No entiendo ¿Qué significa esto?

—Son los niños de Paris, los hijos de Francois.

—Adrián, explícame ahora mismo qué está pasando.

—Mira sabes que la situación esta crítica con Victoria y entre tu y yo puedo decirte que no confió en que Fernanda haga lo correcto. Protege a los niños ya hablaremos mas tarde sobre eso.

Regina apretó el teléfono con fuerza.

— Me estás diciendo que mandaste traer de Paris a los hijos del hombre por cuyo asesinato te detuvieron. — Regina no podía creer aquello y respiro como pudo antes de continuar — ¿Decidiste traerlos sin consultarme?

—Victoria sigue en el hospital y no he tenido oportunidad de hablar con ella al respecto, así que todo se hizo con discreción. No me importa el dinero ni la incomodidad que esto te cause. Vas apoyarme porque eres mi madre. ¿Entiendes?

Regina sintió que la histeria le subía por la garganta.

—Esto es absurdo. No puedes convertir la mansión en un refugio cada vez que sientas culpa.

—Victoria también quería ayudarlos.

Aquella frase la dejó callada un segundo. Adrián continuó, con una calma más dura que cualquier grito.

—Así que decide, mamá. Si no vas a apoyarme, vete una temporada a Europa. No necesito a nadie cerca que convierta cada decisión mía en una guerra. O estás conmigo, o estás en contra.

—¿Me estás echando de la mansión?

—Te estoy diciendo que esta vez no voy a pedirte permiso.

Regina abrió la boca, pero Adrián colgó antes de que pudiera responder. Él se había alejado unos minutos del pasillo para atender aquella llamada, aunque seguía sin entrar a la habitación de Victoria no era capaz de alejarse por completo. Esperaba en una silla afuera, pendiente de cada movimiento del personal médico, de cada cambio en los monitores y de cada voz que salía del interior.

Cuando regresó, el desconcierto lo invadió a él. Laura estaba dentro de la habitación y Daniel también ambos habían llegado mientras el estaba ocupado en la llamada.

Adrián se detuvo frente al marco de la puerta abierta, sintiendo que la sangre le subía al rostro con una violencia inmediata. Su primer impulso fue entrar y sacar a Daniel de allí por la fuerza, pero la imagen de Victoria recostada, pálida y frágil, le cerró el paso antes que cualquier enfermera.

Porque no podía alterarla, no otra vez. Así que permaneció afuera, con los dedos cerrados contra la palma de la mano, obligado a escuchar.

—Te juro que la presentación no fue un desastre —decía Laura, sentada junto a la cama—. sino una tragedia con buena iluminación. Sin ti este equipo no tiene futuro.

Capítulo 163 1

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: De esposa sustituta a la obsesión del CEO