Daniel bajó la vista, jugando con los dedos sobre el borde de la silla.
—Somos amigos, Victoria. No estaba asechándote y creme que no iba a abandonarte mientras estabas en el suelo inconsciente.
Adrián sintió que aquellas palabras se le clavaban de una forma irracional porque, Daniel sabía elegir las frases exactas para tocar a Victoria y Adrián no estaba equivocado porque ella lo miró con una culpa suave.
—¿Y tú abuelo? ¿Lograste solucionar las cosas con él?
Daniel levantó la mirada.
—Murió.
El silencio se volvió inmediato.
—Daniel… lo siento.
Él sonrió con tristeza medida, aunque aquella vez había algo verdadero en sus ojos.
—No fue inesperado. De hecho, llegué a tiempo para verlo, se disculpó y supongo que eso fue más de lo que mi madre tuvo durante años.
Victoria lo observó con atención.
—¿Hicieron las paces?
—Sí. No fue una conversación sencilla, pero se logró.
—Me alegra que hayas podido cerrar eso.
Daniel guardó silencio un segundo ante de añadir:
—También dejó todo arreglado. Así que, técnicamente, frente a ti está el nuevo duque de Waverly.
Victoria abrió los ojos con sorpresa.
—¿Lo dices en serio?
—No suelo bromear con títulos heredados, aunque es gracioso que ahora un latino sea reconocido como un duque inglés.
Laura lo miró de arriba abajo.
—Eres imposible.
Victoria no pudo evitar sonreír, pero enseguida la culpa le cruzó el rostro.
—Entonces era verdad.
Daniel entendió de inmediato.
—Lo de mi abuelo, sí.
Victoria respiró hondo.
—Te juzgué sin razón.
—Tenías razones para desconfiar del mundo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: De esposa sustituta a la obsesión del CEO
Porque sale que son gratis y los cobran de todas maneras...
Si cobran por las novelas, aunque el precio sea menor que las otras apps, mínimo deberían estar los diálogos completos, se salta partes importantes de la conversación en todos los capítulos, deberían revisar eso....