Entrar Via

De esposa sustituta a la obsesión del CEO romance Capítulo 187

Divorcio: En exclusiva Adrián Montenegro y Victoria Altamirano se separan tras escándalo familiar.

Adrián leyó una vez, luego otra.

Durante unos segundos, solo sintió desprecio. La prensa había inventado cosas peores. Habían convertido ausencias en rupturas, gestos en traiciones y reuniones de negocios en amantes imaginarias. En su mundo, los apellidos atraían hambre. Cualquier rumor podía vestirse de noticia si tenía suficientes nombres importantes.

—¿Quién publicó esto? —preguntó.

—Una página de chismes financieros y sociales. No es de las más grandes, pero ya la están replicando.

—Que legal lo baje.

—Ya los contacté. Pero hay algo más.

Adrián levantó la vista.

Mariana deslizó la pantalla hacia abajo. El artículo no hablaba solo de “fuentes cercanas”. Mencionaba que el trámite se encontraba avanzado, que documentos firmados habían llegado al despacho del abogado de Victoria y que el rompimiento se habría acelerado tras el despertar del coma de Fernanda Altamirano y la crisis médica de la señora Montenegro.

Adrián dejó de respirar un instante. ¿Documentos firmados?

La oficina pareció cerrarse alrededor de él mientras recordaba a Fernanda, de pie frente a él, exigiendo condiciones. Su propia mano tomando la pluma. Su firma estampada sobre esos papeles solo para hacerle creer que había ganado, solo para sostener el engaño hasta conseguir que Victoria recibiera ayuda. Aquellos documentos jamás debieron salir de su control. No tenían que llegar a ningún abogado. No debían existir fuera de esa maniobra.

Pero alguien los había tomado, alguien los había enviado y ahora Victoria podía enterarse por una página miserable antes de escuchar de su boca.

—Sal —dijo.

Mariana abrió los labios, pero no discutió.

—Sí, señor.

Cuando la puerta se cerró, Adrián se levantó. Caminó hasta el ventanal y apoyó una mano contra el cristal, no para mirar la ciudad, sino para contener el impulso de destruir algo. La firma era suya. Esa era la peor parte. Podía explicar la intención, podía explicar la trampa, podía explicar que jamás quiso divorciarse, pero no podía borrar que había firmado frente a Fernanda.

Victoria había sufrido demasiado por decisiones tomadas a sus espaldas y él acababa de darle otra. Pensó en Regina casi de inmediato.

Su madre vivía en la mansión, había tenía acceso. Había defendido a Fernanda incluso después de lo ocurrido en el hospital. Quería a Victoria fuera de su vida y llevaba años convencida de que el matrimonio podía deshacerse si estorbaba a la imagen familiar.

Además, ese era el día en que debía viajar a Europa, las vacaciones impuestas por el mismo. Regina había recibido la orden con un orgullo herido, fingiendo que aquello no la derrotaba. Debía salir por la noche, alejarse de la mansión, dejar a Victoria recuperarse sin su presencia. Si había tomado los papeles, quizá pretendía irse antes de que la verdad la alcanzara.

Adrián regresó al escritorio y tomó el teléfono.

—Mariana.

La asistente entró casi de inmediato.

—Sí, señor.

—Llama a mi madre.

—¿A la señora Regina?

—Ahora.

Mariana marcó desde el teléfono de la oficina y activó el altavoz. La línea sonó varias veces antes de que Regina contestara.

—Mariana, estoy terminando de preparar mi salida. Si es algo de Adrián, dile que…

—Madre —interrumpió Adrián.

Hubo un silencio breve.

—Adrián. ¿Qué sucede?

—Regresa a la mansión.

—¿Disculpa?

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: De esposa sustituta a la obsesión del CEO