Fernanda permaneció mirando la puerta después de que Marcos se marchó. La noticia sobre los niños había quedado suspendida en su mente junto con demasiadas preguntas. Adrián quería adoptarlos. Victoria estaba formando una familia con él mientras ella seguía atada a una cama, reducida a una pieza dentro del plan de Daniel.
Los celos aparecieron antes de que pudiera evitarlos, pero ya no tuvieron la misma fuerza. No podía reclamar el lugar de Victoria cuando su hermana había construido aquella relación mientras ella mentía, manipulaba y buscaba recuperar a un hombre que nunca estuvo obligado a esperarla.
Marcos regresó con una botella de agua y una bolsa médica.
—¿Quiénes son esos niños?
Él cerró la puerta.
—Los conocieron en Francia.
—Quiero saber cómo llegaron a la mansión.
—Adrián los encontró desprotegidos y empezó un proceso para adoptarlos.
Fernanda intentó incorporarse con cuidado.
—¿Con Victoria?
—Al principio tomó la decisión sin consultarla. Después ella se acercó a ellos.
La respuesta le dolió más de lo esperado. Durante años imaginó a Adrián formando una familia con ella. Había planeado una boda mientras él fingía aceptar sus condiciones para conseguir el riñón. Ahora comprendía que, incluso antes de descubrir todas sus mentiras, Adrián ya estaba construyendo algo distinto junto a Victoria.
—¿Son hermanos?
—Camille y Mathis. La niña es mayor y protege al pequeño.
—¿Daniel sabe de ellos?
—Sabe casi todo lo que sucede en la mansión y me lo ha estado contado.
Fernanda apretó la sábana.
—¿Qué piensa hacer?
—Utilizar el proceso de adopción para presionar a Victoria. No me explicó cómo.
—Entonces averígualo.
Marcos dejó la bolsa sobre una mesa.
—Primero tenemos que sacarte de aquí.
—No voy a irme sin saber qué planea contra mi hermana.
Él la miró con incredulidad.
—¿Desde cuándo te preocupa Victoria?
La pregunta la hirió porque tenía motivos para hacerla.
—Desde que desperté atada después de negarme a ayudarla.
—Eso no te convierte en otra persona.
—No. Pero me obliga a mirar lo que hice.
Marcos guardó silencio.
Fernanda volvió la atención hacia las vendas. Los recuerdos de la cirugía llegaban desordenados: una lámpara sobre su rostro, voces que hablaban de compatibilidad y manos sujetándola cuando intentó moverse. No sabía cuánto correspondía a hechos reales y cuánto a las imágenes provocadas por los medicamentos.
—Cuéntame cómo ocurrió —pidió.
—Ya sabes lo importante.
—Sé que ayudaste a llevarme. Quiero saber lo demás.
Marcos ocupó la silla.
—Daniel dijo que solo necesitaban estabilizarte y hacer estudios.
—¿Estaba consciente?
—A ratos.
—¿Pedí que me dejaran ir?
Él bajó la mirada.
—Sí.
Fernanda sintió náuseas.
—Y aun así continuaron.
—Daniel aseguró que no había tiempo para conseguir autorización. Victoria empeoraba.
—Yo ya había dicho que no.
—Lo sé.
—Pero te convenciste de que salvarla justificaba usarme.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: De esposa sustituta a la obsesión del CEO
Porque sale que son gratis y los cobran de todas maneras...
Si cobran por las novelas, aunque el precio sea menor que las otras apps, mínimo deberían estar los diálogos completos, se salta partes importantes de la conversación en todos los capítulos, deberían revisar eso....