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De esposa sustituta a la obsesión del CEO romance Capítulo 238

Victoria imprimió la fotografía enviada desde la bodega y la colocó junto a antiguos documentos de la rehabilitación de Fernanda. El emblema aparecía en facturas, recibos y reportes de mantenimiento firmados por diferentes proveedores.

—Medisur entregó equipo durante casi dos años —dijo Isabel.

—¿Quién autorizó los contratos? —preguntó Adrián.

—El hospital, pero la fundación cubrió parte de los gastos.

Regina apareció en la entrada del despacho. Nadie la había llamado, aunque seguramente escuchó el nombre de la fundación.

—Yo conozco esa empresa.

Adrián levantó la mirada.

—¿Por qué?

—Trabajamos con ellos cuando Fernanda inició la rehabilitación. Después vendieron varias bodegas.

—¿A quién?

—No lo sé, pero los archivos deben continuar en la oficina de la fundación.

Adrián no disimuló su desconfianza.

—¿También vas a decir que no sabías nada de esto?

Regina recibió el comentario sin retroceder.

—No sabía que Daniel utilizaba una de sus propiedades. Puedes creerme o revisar los documentos sin mí.

Victoria observó a su suegra. Había participado en planes destinados a separarlos y todavía mantenía secretos, pero la información podía ayudar a encontrar a Fernanda.

—Necesitamos los archivos —dijo.

Regina asintió.

—Haré que los traigan.

—No —respondió Adrián—. Enviaré a alguien.

Su madre apretó los labios, pero aceptó. Ya no podía exigir confianza después de todo lo ocurrido. Un miembro de seguridad regresó con varias cajas. Regina identificó los contratos antiguos y encontró el registro de una bodega utilizada para almacenar camillas y equipos de rehabilitación.

—Es la misma zona donde vimos a Marcos —confirmó el investigador.

—¿Quién compró la propiedad? —preguntó Victoria.

Los documentos mostraban una sucesión de empresas. La primera adquirió la bodega junto con otros activos de Medisur. Meses después la transfirió a otra compañía sin empleados registrados.

—Están ocultando al propietario —dijo Adrián.

El investigador comenzó a revisar socios, domicilios y cuentas. Una de las compañías compartía representante legal con una empresa que recibió inversiones del padre de Daniel.

Isabel se puso de pie.

—Entonces Fernanda está ahí.

—La imagen demuestra que estuvo en una propiedad de esa empresa —aclaró Adrián—. Necesitamos confirmar que no la trasladaron.

—¿Cuánto tiempo van a esperar?

—El necesario para evitar que la lastimen.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

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