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El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael) romance Capítulo 126

Capítulo 126 Volvió a mirarlo y le preguntó:

—Rodrigo fue a buscar a Leandro, ¿tú no vas a hacerlo?

—¿Mmm? ¿Tú crees que debería buscarlo?— Rafael le sostuvo la mirada, evaluándola, como si sus palabras fueran una prueba.

Vanessa respondió con desinterés:

—De eso yo no sé nada, ya depende de ti.

Dudó unos segundos antes de añadir:

—Aunque si Rodrigo ya lo buscó, significa que es muy bueno. ¿Tal vez deberías intentarlo?

Si pensaba invertir, ella estaba segura de que Rafael ya había investigado sobre los ingenieros de ese sector.

Y si lo había hecho, no iba a dejar que Rodrigo le ganara a Leandro así de fácil.

—Tienes razón, Vane —dijo Rafael con una sonrisa cariñosa, mientras le acariciaba el cabello.

El gesto fue muy íntimo, pero a la vez parecía el de un adulto consolando a una niña.

Vanessa se sonrojó un poco y dejó escapar un suspiro de resignación.

Había logrado ponerla nerviosa.

Si tan solo Rafael pudiera olvidarse de esa mujer que le gustaba, tal vez ellos dos...

"Mejor lo olvido", pensó.

Vanessa no se atrevió a seguir dándole vueltas al asunto.

*** En su último día de rodaje con la producción, Itzel se aferró a Vanessa, negándose a dejarla ir.

—Te vas a ir muy pronto... Te voy a extrañar muchísimo, Vane.

Vanessa se rio con ternura.

—Podremos vernos en cuanto regresemos a Cartaluz.

Itzel hizo un puchero y apoyó la cabeza en su hombro, mirándola hacia arriba.

—Por más rápido que grabemos, nos va a tomar al menos otra semana.

—Es que en serio te voy a extrañar. ¿Por qué no me esperas y nos regresamos juntas?

—Además, estos dos últimos días ni siquiera has dormido en el hotel, y cuando te busco para hablar, no te encuentro por ningún lado.

Después de lo que pasó aquella noche, la relación entre Vanessa e Itzel se había vuelto mucho más cercana.

Durante esas dos noches, Vanessa se había quedado con Rafael; él le había asegurado que estaría más segura a su lado.

Y los hechos demostraban que tenía toda la razón.

Eso solo significaba una cosa: aquel día, Rafael no le había dicho la verdad.

¿Pero por qué se lo habría ocultado?

Al pensarlo, a Vanessa se le detuvo el corazón y apretó los puños.

Mientras el director Quiroz volvía a sus grabaciones, Vanessa se frotó las sienes, pensativa, cuando de pronto sonó una notificación en su celular.

"¿Terminaste? Voy para allá a recogerte".

"Ok" Poco después, salió por la entrada del set de grabación.

Miró a Rafael junto a un lujoso auto negro. Su postura impecable y sus facciones, marcadas y varoniles, lucían aún más atractivas bajo la luz del sol.

Él también la vio y se acercó a paso firme, con una sonrisa amable.

—¿Tienes hambre? Te voy a llevar a comer algo rico.

Vanessa lo observó en silencio por un par de segundos antes de subir al auto con él.

El auto avanzó durante unos minutos.

Vanessa giró su linda cara hacia él y, con un tono directo, le preguntó:

—Rafael, ¿hay algo que me estés ocultando?

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