Capítulo 180 Él, siempre tan imponente y elegante, ya de por sí apuesto, vestía un costoso traje hecho a la medida.
Con solo estar allí de pie, lograba opacar todo a su alrededor.
Vanessa se quedó paralizada por un instante.
Era Rafael. ¿Qué hacía él ahí?
Vanessa no esperaba encontrárselo allí. A pesar de que ya estaban casados, el corazón se le disparó de todas formas.
Le daba la extraña sensación de que, aunque eran un matrimonio legal, parecía que estaban teniendo una aventura a escondidas.
Era una situación muy rara.
—¡Señor Cisneros! —exclamó alguien.
Vanessa volvió a la realidad y enseguida escuchó a Itzel murmurar con gran emoción.
—¡Dios mío, es Rafael! Vanessa, ¿crees que haya venido a buscarte a ti?
Vanessa mostró una actitud de incomodidad, sin saber qué responder.
La verdad era que ni ella misma lo sabía.
Rafael entró caminando junto a Leonardo. Dio un rápido vistazo al grupo y asintió a modo de saludo.
—¿Interrumpo su reunión de trabajo? —preguntó.
Al decir eso, sus ojos oscuros se posaron sutilmente sobre Vanessa.
El director Quiroz le lanzó una mirada sutil a Vanessa. Recordaba muy bien que, la última vez que estuvieron en la capital, Rafael la había ido a buscar.
Era obvio que la relación entre ellos iba más allá de lo superficial.
—Para nada, no interrumpe.
El director Quiroz se levantó de prisa, mostrando un gran respeto y una amplia sonrisa.
—Es un verdadero honor tenerlo aquí, señor Cisneros. No es ninguna molestia. Estábamos elogiando el excelente guion que escribió nuestra querida Vanessa —añadió el director—. Gracias a ella todos recibiremos un buen bono.
Vanessa había escrito ese guion por pura pasión, así que recibir tantos halagos, y sobre todo frente a Rafael, la hacía sentir bastante incómoda.
—Solo fue suerte —respondió ella, forzando una sonrisa.
—De ninguna manera fue suerte —la defendió Itzel —. Vanessa, en serio escribes increíble. Cuando estábamos grabando, me resultaba muy fácil meterme en el papel gracias a tu texto.
—Tiene toda la razón, nosotros ya lo revisamos y la historia es espectacular —comentó alguien más.
Los demás asintieron, apoyando aquellas palabras.
—No seas modesta, Vanessa —intervino el productor con una sonrisa—. Si la serie tuvo tanto éxito fue por la calidad de tu guion. La mayor parte del mérito es tuyo.
—Les agradezco mucho sus palabras.
Él le dedicó una rápida mirada a su amigo, con una clara expresión de diversión al responder con una fuerte insinuación:
—Por supuesto que puedo celebrar un momento tan especial como este a solas con ella.
Esas palabras sonaron como una especie de declaración oficial.
Todos los presentes se quedaron perplejos.
¿El señor Cisneros y Vanessa...?
Ella, por su parte, estaba atónita. Le tomó un par de segundos asimilar lo que estaba ocurriendo.
Rafael extendió una mano hacia ella y la miró con devoción.
—Tengo razón, ¿no es así, señora Cisneros? — preguntó.
Al escuchar cómo la había llamado frente a todos, Vanessa sintió que se le detenía el corazón por la sorpresa. No podía creer lo que acababa de escuchar.
¡Los demás casi se caen de sus sillas al escuchar aquello!
¿Señora Cisneros?
¿Eso significaba que Vanessa era...?
¿La esposa de Rafael?

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