Capítulo 392
Vanessa comió algo rápido y enseguida se puso a revisar documentos. Se sentó con las piernas cruzadas sobre la alfombra, con una pila de carpetas encima de la mesita de centro.
Bianca, preocupada de que'no soportara el ritmo, la regañó:
-¿Hasta cuándo vas a estar con esos papeles?
Llevas así desde que acabamos de cenar. Descansa un rato.
-Recién tomé las riendas de la empresa, hay muchos proyectos que no conozco. Tengo que enterarme de todo cuanto antes.
Vanessa levantó la mirada un instante y le sonrió.
-Sé que te preocupas por mí, pero la situación es urgentísima. Si no me pongo al día rápido, no la cuento. ¿O me ayudas?
Bianca agitó las manos, asustada.
-Yo solo sé caminar en pasarela, de lo demás no sé nada. Pero, eso sí, la próxima vez que quieras
pegarle a alguien, llámame y te ayudo a molerlos a golpes.
Vanessa no supo si reír o llorar.
-Pegarle a alguien es delito, ¿cómo te voy a meter en eso?
Bianca se inclinó y la abrazó, dándole un beso en la mejilla.
-Por eso eres mi tesoro, me consientes demasiado.
Entonces nada de golpes. Que se pudran y apesten solitos.
Vanessa rio y le dio unas palmaditas en la mano.
-Mi modelo tiene razón. Bueno, ve a dormir, yo ya voy en un rato.
Bianca, que en serio estaba cansada, le dijo:
-No te desveles, ¿eh? Acuéstate tempranito.
-Bueno.
Vanessa contestó enseguida, pero no tenía intención de cumplirlo. Los documentos eran demasiados y le tocaba redoblar horas para terminar. Si no, en una semana, al no resolver el

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