Capítulo 529
Pero sentía aún más curiosidad: ¿cómo se había enterado Rodrigo de que ella estaba investigando a Octavio? Tal como esperaba, а Rodrigo no había que subestimarlo. Aunque ella se había manejado con suma cautela, jamás imaginó que él ya supiera tanto.
Con esto, debía acelerar la investigación y aclarar la relación entre Yolanda, Bernardo y el Corporativo Halcón. También debía aclarar si todos ellos habían participado en el complot que terminó con la muerte de su padre.
-Si la señorita León es tan inteligente, ¿por qué no le pregunta al señor Cisneros lo que quiere saber? Así saldrá a la luz toda la verdad.
Rodrigo pronunció el nombre de Rafael sin el menor reparo, con un tono rotundo, como si lo tuviera todo confirmado.
A Vanessa se le revolvió el estómago. Tras un momento, contuvo la emoción y respondió con voz fría:
-El señor Zárate haría mejor en ocuparse de los asuntos de su familia.
Vanessa cortó la llamada, pero el corazón todavía le latía con fuerza. Así que la desaparición de Octavio tenía que ver con Rafael.
Pero si era él, ¿por qué no se lo había dicho?
¿O era que sabía algo y estaba encubriendo a alguien? Mil dudas se le agolpaban en la mente, pero no quería preguntárselo a Rafael; prefería ver si él la buscaba por iniciativa propia. Y al mediodía, entró una llamada de Rafael. La invitaba a comer.
Vanessa aceptó sin pensarlo. Mientras esperaba el ascensor, Daniel la alcanzó a paso veloz con una mala noticia.
-Señorita, el expediente desapareció. -Daniel tenía el rostro grave.
Vanessa sintió como si le hubiera caído un rayo.
Había desaparecido.
La vez anterior, no había permitido que sus hombres se llevaran el expediente para no alertar al enemigo, y les había encargado vigilar cada movimiento de Octavio y evitar que transfiriera la prueba.
Se entristeció. Era la primera vez que se enojaba tanto.
-Les dije que lo vigilaran de cerca. ¡Y ahora pierden la prueba! ¿Para qué los tengo?
Daniel sintió la furia y, sin atreverse a mirarla a los ojos, bajó la cabeza para disculparse.
-Lo siento, señorita. Esto no lo manejé bien.

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