Capítulo 587
Ricardo se quedó petrificado. Vaya que Alexis sabía causar problemas.
¡Decía puras mentiras!
Vio que Vanessa no tenía buena cara y se le revolvió todo por dentro. Se apresuró a decir:
—¿Escuchaste todo?
—No estoy sorda.
Vanessa le echó un vistazo a Ricardo, con una mirada tan fría que lo asustó, y este enseguida comprendió que había metido la pata.
—No, no es... no...
Quiso explicarse, pero en ese momento se abrió la puerta de la habitación. Alexis salió hecho una furia y, al ver a Vanessa parada en el umbral, fingió sorpresa. Sus miradas se cruzaron.
Vanessa lo observó con mirada fría.
—¿Qué venganza? ¿No me vas a decir?
Dentro de la habitación, Rafael tenía el entrecejo apretado y la cara pálida y sombría. No dijo
nada, atento a las voces que llegaban desde afuera.
—Vanessa, ¿lo escuchaste todo? —Alexis fingió asombro.
Vanessa rio con sarcasmo.
—Hablaste tan fuerte justamente para que te oyera, ¿no?
Alexis se quedó pasmado. Antes presumía de conocer a Vanessa, pero en ese momento descubrió que era como si nunca la hubiera conocido ni un poco. Esa mirada serena le ponía los pelos de punta, aunque él no sabía por qué.
—Lo de hace un momento lo dije sin pensar, solo estaba demasiado preocupado por mi mamá, por eso solté esas estupideces. No le hagas caso.
"¡Plas!" Restalló una cachetada. A Alexis se le ladeó la cara por el golpe. Tardó varios segundos en reaccionar. Vanessa lo había abofeteado.
—Lo que más detesto en esta vida es a la gente que habla pura basura. Y esto me da motivos de
sobra para sospechar que lo dices a propósito, para sembrar cizaña entre mi esposo y yo.
Vanessa actuó con firmeza y lo miró con tal dureza que daba miedo.
—¡Tú...!

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