—¡Benicio Téllez! —lo llamó Estefanía Navas, dándose la vuelta.
Él se detuvo y se giró. La miró con una ligera sorpresa en los ojos, esperando a que continuara.
—¿Por qué pusiste la galletería en este lugar?
Benicio suspiró levemente. —Es una herencia del padre que preferiría no reconocer. Antes era una vinatería, y ahora mismo no tengo dinero para comprar otro local. Si esto también te causa problemas, entonces yo…
—No es necesario —lo interrumpió. Cada quien su vida, no iba a ser tan prepotente.
Se dio la vuelta y entró en la clínica. Detrás de ella, escuchó la voz de Ana.
—¿Qué pasó?
—Nada, vámonos. ¿Qué quieres cenar?
—Podríamos preparar pasta.
—¿Boloñesa o de mariscos?
—Cualquiera de las dos está bien.
«¿Ese era Benicio? —pensó Estefanía—. ¿Capaz de discutir con una chica, con toda seriedad, cosas tan cotidianas y sencillas?».
De verdad había cambiado.
Benicio terminó de guardar sus cosas, listo para volver a la tienda. Al mirar hacia atrás una última vez, vio su espalda erguida mientras entraba en la clínica. Cada paso era firme, seguro, sin rastro de la antigua cojera.
***
Estefanía terminó su rehabilitación, pero Noel Roldán seguía sin aparecer.
Esa tarde no tenían ensayo, pero Estefanía necesitaba comunicarles a los miembros del grupo las conclusiones de su análisis de la noche anterior, algo que ya había avisado en el chat del grupo.
Al final, cuando llegó al salón de ensayos y todos los bailarines se habían reunido, el protagonista aún no había llegado.
Estefanía lo pensó un momento y decidió llamarle a Noel.
El teléfono conectó al primer tono.
—¿Dónde andas? Te estamos esperando todos —le preguntó Estefanía.
Estefanía recordó la pregunta de anoche, la que no había querido contestar. Se dio cuenta de que era necesario hablar seriamente con Noel.
—Noel —dijo después de meditar sus palabras—, ¿te molesta que estuviera casada con Benicio?
—¡No! —respondió Noel de inmediato.
—Estuve casada con Benicio —dijo Estefanía con seriedad—. Es un hecho que no se puede cambiar. Si te molesta, deberíamos reconsiderar lo nuestro.
—¡No quiero! —dijo Noel, alterado—. ¡No me importa! Solo me preocupa que lo quieras a él más que a mí.
—Entonces, ¿por qué desapareciste todo el día? ¿Para ponerme a prueba?
Noel pareció derrumbarse.
—Quería ver si te importaba… Pero no te acordaste de tu protagonista hasta que llegó la hora del ensayo. La verdad es que estuve aquí afuera todo el tiempo, esperando a que te acordaras de mí.
Estefanía suspiró.
—Noel, pensé que me entendías. Después de todo lo que pasó entre Benicio y yo, no existe ninguna posibilidad de que volvamos. Ya no hay lugar para él en mi corazón. Y espero que esta sea la última vez que tenga que decir esto.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo
Es verdad sale muy caro liberar capitulos...
Muy bonita la novela me encanta pero pueden liberar mas capitulos yo compre capitulos pero liberar mas capitulos sale mas caro...
Muy bonita novela desde principio cada capítulo es un suspenso...