Esa última frase hizo que Macarena perdiera por completo el control de su expresión.
Lo fulminó con la mirada, con unos ojos afilados como cuchillos.
Marisa le dio un tirón a Gonzalo, indicándole que ya era suficiente.
No valía la pena enzarzarse en una batalla verbal con Macarena.
Marisa zanjó el tema y se puso de pie.
—Señorita Cruz, creo que ya no vamos a tomar nada. Hasta luego.
Se llevó a Gonzalo hacia la puerta.
Macarena, como si no pudiera soportar la humillación que acababa de sufrir, levantó la voz.
—Marisa, vas a perder todo lo que tienes ahora, todo lo que Rubén te ha dado.
Marisa frunció el ceño y se detuvo un instante.
Se dio la vuelta lentamente y la miró con firmeza.
—Lo único que puedes quitarme es lo que nunca fue mío. Lo que me pertenece, jamás podrás arrebatármelo.
Gonzalo también le lanzó una mirada fulminante a Macarena.
Mientras salían, murmuró:
—¡Qué mujer tan insoportable!
Salieron rápidamente, se dirigieron directamente al estacionamiento y encontraron su carro. No fue hasta que estuvieron dentro que Gonzalo habló.
—Marisa, parece que Macarena de verdad va a cenar con los señores Olmo.
Marisa frunció el ceño.
—Sí, Sofía también me lo dijo. La familia Cruz concertó una cena con los Olmo.
Gonzalo bromeó.
—Marisa, ¿no estás nerviosa? La cena es solo una excusa. Seguramente aprovecharán para hablar del antiguo compromiso matrimonial. Si la familia Cruz se pone muy insistente, la cosa se podría complicar.
Marisa negó con la cabeza.
—No estoy nada nerviosa.
No estaba fingiendo.
Realmente no sentía ni una pizca de nerviosismo.

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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El día que mi viudez se canceló
Mas capítulos 🥲🙏...
Mas capítulos plis 🫠...
👋🫰...
Más capítulos 🤗...
Más capítulos plis 🙏...
Está buena la trama 🫰...
Mas capítulos plis 🙏...
Me encanta esta aplicación 😊 muchas gracias por subir la novela 😊...