La verdad es que a Marisa nunca se le ocurrió que necesitaría una inversión de Davis.
Después de todo, contaba con Rubén.
El carro tomó la autopista hacia el aeropuerto. Desde ahí, se podía ver todo Clarosol cubierto por un manto de nieve.
Como buen nativo de Terranova, a Davis no le interesaba la nieve en lo más mínimo; en cambio, sentía una gran curiosidad por Rubén.
—Hablando en serio, ¿cuándo vuelve Rubén?
Marisa negó con la cabeza, directa.
—No me dijo cuándo regresaría.
Para ser más precisa, Rubén no le había dirigido la palabra últimamente.
La mayor parte del tiempo estaba hasta el cuello de trabajo, y era su asistente, José, quien de vez en cuando le devolvía las llamadas.
Davis frunció el ceño y se aventuró a especular.
—Vaya, vaya. Tan ocupado que ni siquiera sabe cuándo volverá al país. Ahora sí que sospecho que el Grupo Olmo está enfrentando un problema muy grave.
¡Marisa pisó el freno a fondo!
Davis se fue de bruces hacia adelante y por poco se golpea la frente.
Visiblemente asustado, se cubrió la frente y volteó a ver a Marisa.
—¿Intentas matarme?
Marisa tenía el ceño fruncido con fuerza, su entrecejo formaba un surco profundo.
Su voz, apenas un susurro tembloroso, se escuchó en el silencio.
—Davis, puede que tengas razón.
Davis estaba desconcertado.
—¿Eh?
Claramente, todavía no se recuperaba del frenazo.
No entendía a qué se refería Marisa.



VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El día que mi viudez se canceló
Mas capítulos 🥲🙏...
Mas capítulos plis 🫠...
👋🫰...
Más capítulos 🤗...
Más capítulos plis 🙏...
Está buena la trama 🫰...
Mas capítulos plis 🙏...
Me encanta esta aplicación 😊 muchas gracias por subir la novela 😊...