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El día que mi viudez se canceló romance Capítulo 786

Intentando mantener la calma, se giró hacia él con una sonrisa nerviosa.

—Señor Olmo, ¿necesita algo en particular?

Desde el asiento trasero, la expresión de Rubén era de una severidad absoluta.

Con solo una mirada rápida, Mónica tuvo que apartar la vista.

Esa frialdad en los ojos de Rubén siempre le causaba escalofríos.

En el silencio del auto, la voz de Rubén resonó profunda y cargada de una evidente molestia.

—¿Por qué fingiste estar embarazada?

Mónica se paralizó. Pasaron varios segundos antes de que lograra articular una excusa.

—Señor Olmo, yo no quería hacerlo. Fue la vendedora quien lo sugirió, y simplemente le seguí la corriente. Pensé que, ya que la señorita Páez estaba allí, era la oportunidad perfecta para que ella se olvidara de usted de una vez por todas. ¿No era eso lo que queríamos?

Rubén curvó los labios en una sonrisa que dejaba claro que no se creía ni una palabra.

Esa sonrisa le heló la sangre a Mónica.

Sintió como si todos sus sucios propósitos hubieran quedado expuestos bajo un reflector.

—Quería que dejara de quererme, sí, y ya lo ha hecho. Pero lo que tú estás haciendo ahora es simplemente lastimarla.

Al pronunciar esas últimas palabras, sus ojos brillaban con una advertencia letal.

Mónica, aterrada, comenzó a tartamudear con la voz temblorosa.

—Y-yo no... de verdad que no. Señor Olmo, si cree que mi intención era hacerle daño a la señorita Páez, se equivoca por completo. Siempre la he respetado muchísimo...

Rubén la interrumpió sin contemplaciones, frunciendo el ceño.

Capítulo 786 1

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