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El día que mi viudez se canceló romance Capítulo 746

Al otro lado de la línea pareció haber un largo silencio.

Un silencio tal que Macarena sintió un pánico que nunca había sentido antes.

César nunca se había comportado así con ella.

Ese silencio hizo que Macarena comenzara a dudar de sí misma.

¿Había algún problema con su actitud?

Pero por suerte, pronto hubo respuesta al otro lado. La voz sonaba mucho más ronca de lo habitual; se notaba que tenía una gripe fuerte.

—Me dio influenza.

César parecía tener espinas en la garganta; decir unas pocas palabras le costaba la vida.

Macarena respiró hondo. El clima de Clarosol hoy estaba tan gris como su humor.

El coraje que le hizo pasar Fabiana todavía lo tenía atorado en el pecho.

¿Acaso porque la familia Cruz se fue de Clarosol hace más de diez años, ahora cualquiera se atrevía a desafiarla?

¿Hasta una directora de arte de una galería podía alzarle la voz?

Macarena soltó con frialdad el aire que acababa de inhalar y dijo entre dientes:

—No te pedí que trajeras el cuadro personalmente, ¿y qué si tienes influenza? ¡Tú prometiste anoche que el cuadro estaría en la galería temprano!

César se pellizcó el entrecejo y explicó con paciencia:

—Tengo influenza, me siento fatal de todo el cuerpo, por eso me levanté más tarde y me retrasé en dar las instrucciones...

—¡Yo no hice que te diera influenza! Así que no tengo por qué asumir las consecuencias de que te hayas enfermado. Manda a alguien a traer el cuadro ahora mismo. Y además, acuérdate de buscar un director de arte para mi galería, mejor si es un equipo completo, no quiero preocuparme por eso.

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