Davis entrecerró los ojos con fuerza.
—¿Qué? ¿Rubén? Este no es un lugar turístico; si no fuera por una enfermedad grave, nadie vendría desde tan lejos.
Marisa negó con la cabeza, con la mirada perdida.
—No vino desde tan lejos por una enfermedad propia, vino a visitar a su nueva novia que estudia en Zúrich. Resulta que ella se enfermó, por eso aparecieron en este hospital.
Esa explicación sonaba bastante lógica.
Davis pareció comprender de golpe.
—Conque era eso.
Espera. Davis volvió a entornar los ojos.
—No te ves bien. ¿Acaso ese patán de Rubén te hizo algo? Yo...
Mientras hablaba, Davis maniobró su silla de ruedas hacia la puerta.
Marisa se levantó rápido y le bloqueó el paso.
—Davis, estás más para allá que para acá y aun así quieres defenderme. ¡Eres el amigo más leal del mundo!
La silla de ruedas casi choca con Marisa, pero Davis frenó a tiempo.
—¡Pues claro! Cruzaste montañas y mares para verme, ¿voy a dejar que te traten mal en mi territorio?
¿Su territorio?
Marisa sintió repentina curiosidad e intentó preguntar:
—Davis, llevas tanto tiempo en este hospital, se supone que tienes contactos. Quiero saber qué tiene Mónica para haber venido aquí.
Davis arqueó una ceja.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El día que mi viudez se canceló
Mas capítulos 🥲🙏...
Mas capítulos plis 🫠...
👋🫰...
Más capítulos 🤗...
Más capítulos plis 🙏...
Está buena la trama 🫰...
Mas capítulos plis 🙏...
Me encanta esta aplicación 😊 muchas gracias por subir la novela 😊...