Naomi quiso protestar, pero al parecer Chris le susurró algo que al final no le dejó más opción que ceder.
Y, sin que ninguno de los dos se diera cuenta, aquella simple interacción se veía muy distinta a ojos de los demás. Parecían muy unidos, como si se conocieran desde hacía mucho tiempo. ¿Había algo entre ellos que nadie más supiera?
Durante todo ese tiempo, lo único que sabía de la vida de Naomi en Berlín era que se la pasaba ocupada en trabajos de medio tiempo solo para sobrevivir. Nunca hubo un hombre cerca de ella. ¿Y ahora? ¿Quién era el hombre que caminaba junto a Naomi?
Apretó la copa con más fuerza en la mano.
—Russel —llamó a uno de los empleados que estaba cerca.
—Sí, señor Falcon. —Russel se acercó enseguida.
—Averigua quién es ese hombre —dijo Falcon mientras señalaba al hombre que estaba junto a Naomi.
Russel miró con atención en la dirección indicada y asintió enseguida.
—Sí, señor.
Después de que Russel se fue, apuró de un solo trago el vino que quedaba en la copa. Apretó la mandíbula y siguió con la mirada cada paso de Naomi, en especial cuando la joven rio ante las ocurrencias de aquel hombre. Y cuanto más observaba, más evidente era su disgusto.
Mientras tanto, en otro punto y muy por encima de la multitud de invitados, un hombre permanecía solo en el balcón del segundo piso. Apoyaba una mano con tranquilidad en la baranda y recorría todo el salón con la mirada, sin ninguna prisa.
Observaba a los invitados, incluido el anfitrión de la fiesta. Observaba a la gente que había acudido aquella noche. Pero, al final, su atención se detuvo en un solo punto.
La joven del vestido azul que no tardó en convertirse en el centro de atención de muchos. Y... el hombre que estaba a su lado.

Comentários
Os comentários dos leitores sobre o romance: El Mes Que Fuimos Verdad
De verdad me molesta que tengo que pagar por 5 capítulos diariamente más...
Terminen de subirla por favor...
Suban la novela completa no de cinco en cinco...