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El Rey Lycan y su Oscura Tentación romance Capítulo 530

NARRADORA

“¡¿Qué sucedió con Lyra y Drakkar?! ¡Debemos buscarlos, mujer!”

“¡Que nooooo, Lorenzo!" le gritaba su hembra en medio de la feroz carrera por la jungla.

"¡Lyra nos dijo que no fuéramos a por ellos, que si había problemas y no estaban, que los esperáramos en el lago!"

Los machos no sabían de dónde sacaban tanta confianza, pero ciertamente, Lyra había revolucionado sus mentes de una manera increíble.

Lo que hicieron hoy las hembras les mostró que no todo se resuelve a fuerza bruta.

La astucia y las tramas ocultas eran un arma letal.

“¡Dejamos atrás a Verak y Nana!”

“¡Ellos se pueden cuidar solos! ¡Ahora corre, que siento un depredador cerca!”

Pero en realidad, ninguno de los dos se pudo cuidar solo.

Verak yacía muerto y destrozado en un charco de sangre, y Nana… bueno, ella agonizaba lentamente, lo cual no era mucho mejor.

*****

Unos momentos antes de dar la alerta por el incendio...

Nana apenas tenía fuerzas para mantenerse consciente sobre la cama.

Estaba destrozada física y mentalmente.

Su único respiro fue que Nerón había encontrado un nuevo juguetito y lo seguía mirando fascinado entre sus manos.

—Increíble, solo había visto cuchillos parecidos en las Manadas Altas, y ese hombre sabe forjarla —murmuraba extasiado con la daga.

Las palabras de Lyra habían surtido efecto, y Nerón no le haría daño a Drakkar, pensando en sacarle el secreto de la forja.

Los ojos de Nana miraban su espalda, marcada por sus garras.

No importaba cuánto se resistiera, no tenía el arma para defenderse… el arma.

Sus ojos opacos se fijaron también en el resplandor obsidiana de la hoja.

Si tan solo llegara a sus manos…

Como si los cielos al fin se apiadaran de ella, llamaron a Nerón en la puerta con carácter urgente.

Colocó con descuido la daga sobre una mesita y caminó a hablar con el guardia.

A su espalda, Nana se obligó a moverse y bajar con suavidad de la cama.

Su loba la ayudaba con toda la fuerza que le quedaba.

Paso a paso, se acercó a la mesita y su mano temblorosa y herida se cerró sobre la fría empuñadura.

Una risa ronca y enloquecida vibró dentro de la carpa.

Los ojos erráticos de Nana se fueron apagando con la calma de haberse vengado de su verdugo.

Se tambaleó y cayó de lado, soltando la daga ensangrentada que rodó por la alfombra de pieles.

En el fondo, sabía que tenía que escapar, pero no podía moverse.

Había agotado toda su determinación y, sollozando, se hizo una bolita que se desmayó en el suelo.

“Mamá, lo lamento tanto…” el pensamiento pasó su mente y más lágrimas de arrepentimiento brotaron de sus ojos cerrados.

*****

—Huele a la sangre de Nana —Drakkar le confirmó a Lyra lo que ya había sentido.

Además, escucharon unos alaridos cercanos y parecía la voz de la Omega.

Estaban casi a punto de escapar, pero los ojos de ambos se dirigieron a una carpa sin guardia y cerca de los límites.

—Vamos a investigar —Lyra dijo con una corazonada.

Nana no había aparecido en todo este tiempo, y todos pensaban que andaba con Verak.

Lyra sospechó que algo horrible le había hecho ese desgraciado, pero nada la preparó para lo que encontraron en esa choza.

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