NARRADORA
Aztoria se impulsó hacia delante con las fauces abiertas.
Toda su aura de Alfa superior explotó, congelando la voluntad de Verak, que solo podía ver la muerte de frente con los ojos muy abiertos.
¿Cómo podía Lyra ser tan fuerte? Si lo hubiese sabido…
Pero un abusivo siempre encuentra su final, y esta vez la víctima se convirtió en la victimaria.
La tráquea del lobo de Verak quedó atrapada en la boca de Aztoria cuando le arrancó la garganta de un mordisco, cruel y sanguinariamente.
Mientras la sangre pintaba el suelo en tonos carmesí, el hijo del Alfa de la manada Valle Fértil perdía la luz de la vida.
Su último pensamiento fue para su padre…
Drakkar lo soltó al suelo con asco y lo escupió con desprecio.
El dolor en su pecho era agonizante, la maldición a flor de piel, pero mientras Lyra estuviese a salvo y con él, podía aguantar lo que fuese.
Sus ojos negros se giraron hacia la hermosa loba, que también los observaba.
Sus ojitos claros, con mezcla de temores y expectativas.
“Lyra, ¿crees que asusté a mi mate? ¡Ay no, y si ahora se me acompleja! ¡Nene, soy débil, contigo tengo alma de Omega cachonda!”
Lyra hizo una sonrisa torcida. Acababa de asesinar a un hombre y salía con romanticismos.
Aunque en el fondo también le preocupaba que Drakkar se molestara por haberle mentido en cuanto a su fortaleza.
Sin embargo, el indomable macho caminó de repente hacia Aztoria, que dio un paso atrás con indecisión.
Sin darle tiempo a nada, los brazos cálidos de Drakkar le rodearon el cuello, hincándose en una rodilla frente a ella.
El corazón de Aztoria se saltó un latido y su cola esponjosa y tupida se movía cada vez más rápido.
—Gracias, lobita. Gracias por cuidar de Lyra. Eres increíble —el apretón más dulce se cerró en el collar de su cuello, las manos rudas acariciaron su lomo y el guerrero la olfateó y besó suavemente, hundido en su suavidad.
Aztoria estaba aullándole como loca a la luna.
“¡Dime a quién más tengo que destripar para que me des más besitos! ¿Verdad que soy más impresionante que Lyra?”
"Aztoria… “Lyra la regañó entre dientes “Cambia de una vez”.
“No, no, llevo mucho tiempo esperando para mostrarme a Drakkar" respondió con un puchero.
Lyra sabía de su anhelo, pero este no era el momento ni la hora.
“Estás llena de sangre, ¿te has visto las fachas?”
Mientras Drakkar estaba agradeciendo a todos los cielos porque su mate era una loba Alfa llena de poder, sus dos esposas luchaban por su atención.
El cuerpo de Verak se enfriaba al lado.
Al final, resoplando con molestia, Aztoria decidió cederle el control a Lyra.
Aún no salían del peligro.
—Lyra —Drakkar abrazó su cuerpo desnudo, arrancándose la falda para limpiarle la sangre de Verak de encima.
Le molestaba ese olor en el cuerpo de su mujer.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Rey Lycan y su Oscura Tentación
Alguien puede ayudar con este problema de no poder desbloquear los capítulos!...
No puedo desbloquear Moras capitulea y tanto monedas!...