NARRADORA
«Su propio compañero Alfa la olió con desagrado, todos dieron un paso atrás, mirándola como si ya no formara parte de su grupo.
Expulsada, la loba se refugió en otra parte de la impenetrable jungla para dar vida a sus cachorros.
Lyra la escuchaba gimotear, con un dolor extremo; sangre profusa salía de sus patas traseras manchando el blanco pelaje.
No salió una camada. Todo ese esfuerzo fue para dar a luz a solo un cachorro.
Fue increíble: ese lobezno, al dejar el cuerpo materno, comenzó a cambiar de forma y se convirtió en un bebé humano.
Llorando desconsolado, hasta que las lamidas cálidas de su mamá limpiaron su cuerpecito.
Esa pobre loba no sobrevivió al parto y dejó en medio de la nada, del peligro, a un cachorro de hombre lobo.
¿Cómo podía ser, si ella era una loba salvaje?… ¿el poder que absorbió convirtió a su cachorro en un hombre lobo?
A Lyra no le quedaron dudas: ese bebé que no fue comido por ningún depredador y que encontró el curandero de Valle Fértil, era su mate, Drakkar.»
*****
"Lyra…"
La mano tosca y peluda la tomó de la cintura con suma delicadeza, alzándola hacia él.
Lyra abrazó su grueso cuello mullido; Drakkar había crecido un poco más en músculos, se veía… peligroso.
—¿Te sientes bien? —le preguntó, sabiendo que él también conocía ahora su origen.
"Sí, mientras estés a mi lado, no importa nada más. Tampoco quiero este raro poder, no lo codicio, solo deseo hacerme más fuerte para cuidarte" confesó la voz ronca en su mente.
“Pero Lyra, ¿mi madre y padre eran lobos salvajes?, ¿soy de origen salvaje?”
—Eso parece, cariño. Te transformaste por el poder que tu madre absorbió de ese fragmento. Quizás, la raza de hombres lobo en este continente empezó así desde el inicio.
Aún no entendían del todo.
¿Por qué estaba dispersa por todos lados?, ¿Quién la creó en primer lugar?
“Sé dónde están los demás fragmentos, los siento más ahora, me llaman a unirse… ¿Qué hacemos, mi amor?”
La voz de Khalum le preguntó, la enorme mano acariciando su espalda con extremo cuidado.
—Lo buscaremos, no se puede huir para siempre —Lyra frunció un poco el ceño.
—Quizás cuando recuperes todo, sabremos de dónde viene ese poder tan increíble capaz de transformar a los lobos salvajes en hombres lobo.
Siempre pensó que su raza era la creación de la Diosa Luna, pero este mundo se originó de manera diferente.
Lyra lo sentía, cada vez estaban más cerca de la verdad, así que partieron en su búsqueda.
*****
Laziel abrió el molesto velo y salió de su papel “misterioso”.
Drakkar gruñó un poco al ver a su mate abrazar a ese macho tan apuesto.
Sabía que eran hermanos, pero igual no quería el olor de otro hombre sobre Lyra.
—Lyra, hasta que al fin llegas —fue la respuesta “cálida” de Laziel.
—¡Hermano, ni siquiera me extrañaste un poco! ¡Ah, claro, cómo estabas… eh, cariño, ¿qué haces?! —Lyra hizo un puchero cuando la capa de piel fue sujeta por la espalda y jalada hacia los brazos posesivos.
—Tú debes ser Drakkar —Laziel ni siquiera se inmutó con la advertencia en el fondo de los ojos del macho.
Estaba más que acostumbrado a eso en su familia.
Es más, él tampoco quería a nadie cerca de Lavinia, que por cierto aún estaba escondida por el trono.
— Yo soy Drakkar y tú debes ser Laziel, el supuesto “Rey Lobo” —le dijo entre dientes.
—Cariño, guarda las garras, que es mi hermano —Lyra le susurró, sintiendo el olfateo en su cuello.
Hombres tenían que ser…
—Ese mismo soy yo —Laziel le respondió lo más insípido y neutro que se podía.
—Eeeeh, Lavinia, ¿piensas seguirle quitando pelusas a la silla todo el día? —Lyra la miró en la distancia con ojos burlones.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Rey Lycan y su Oscura Tentación
Alguien puede ayudar con este problema de no poder desbloquear los capítulos!...
No puedo desbloquear Moras capitulea y tanto monedas!...