NARRADORA
—¡Lyra, querida! Solo pensé en dejarles espacio a la reunión familiar —se acercó a darle igual un abrazo.
—Pero si ya tú eres de la familia… no solo una amiga, ¿no?
Lavinia casi se atraganta con la sonrisa en los labios, parada como una idiota frente a Lyra y al lado de Laziel, que también la miraba secretamente divertido.
—Yo… bueno, lo lamento por… bueno, tú sabes… ¡Ay, ya qué! —estalló de repente, cansada de fingir como una adolescente pillada in fraganti.
—. ¡Me acosté con tu hermano el rarito y me gustó tanto que somos compañeros! ¿Feliz?
Todos se quedaron en pausa por el ataque de sinceridad de la acorralada Lavinia, y eso que solo la había presionado Lyra.
De un momento a otro, una risa ronca y magnética que solo ella había escuchado, comenzó a resonar en el salón.
—Por todos los cielos… ¿mi hermano sabe cómo reírse? ¡Si nunca le había visto tanto los dientes ni de bebé! —Lyra estaba estupefacta.
Drakkar, a su lado, pensó en que menos mal que eran hermanos.
Ese macho riéndose se veía incluso más llamativo, mejor que se quedara serio.
Y Lavinia… bueno, se llevó la mano a la cara bufando.
—Nene, ya basta —le susurró a Laziel, que la tomó por la cintura y le besó el cabello.
—Hermana, te presento a mi alma mágica gemela. Lavinia es mía —le dijo mirándola profundamente.
—. Ya puedes pagarle a Nyx, perdiste la apuesta.
Lyra se quedó en modo tieso.
¿De verdad Laziel sabía sobre la apuesta que hicieron de que el “Lazinia” se haría realidad o no?
—Espera, espera… ¿de qué apuesta hablan? —Lavinia ya imaginaba por dónde iban los tiros.
—¡¿Apostaron que terminaría con su hermano?! ¡Soy una burla para ustedes!… ¡Lyra, no escapes! — la hechicera le rugió persiguiéndola.
Drakkar vio a su compañera salir huyendo como una niña.
¡Lavinia tenía muy mal carácter cuando se enojaba!
—¿Ellas… siempre son como cachorras? —le preguntó a su cuñado, porque sí, ahora Laziel era su cuñado.
—Ni te imaginas. Y faltan tres más como esas dos. Ven, tomemos un trago. Te hablaré de mi padre, a ver si puedes sobrevivir… una semana al menos.
—Drakkar absorbió todo el poder del corazón, incluso el que quedaba bajo este castillo, pero… siente que falta más —Drakkar asintió ante las palabras de su compañera.
—Se lo llevó el Hombre de Invierno, Aidan Walker. Lo vi en esos recuerdos, él tiene el resto de ese poder —Lavinia les había contado los detalles de esas revelaciones.
—Aún no puedo creer que hayas creado un dominio oscuro donde esté Electra De La Croix —Lyra frunció el ceño.
—Bueno, espero que los mayores no se enojen… tu padre está cerca —Lavinia torció la boca, preocupada en el fondo.
—¿Papá? —miró enseguida a Laziel, que asintió.
—Me visitó a través de uno de los espectros. Están muy cerca, pero necesitan ayuda de este lado para abrir el portal —le dijo.
—Con el poder de Electra soy más fuerte. Si me ayudan, chicos, yo puedo abrir la brecha de este lado —Lavinia les dijo con seguridad en la mirada.
Este continente ya había sido dominado por ellos, y los pobres seres que lo habitaban nunca se enteraban ni de la misa la mitad.
Los rumores de que el Rey Lobo había ido por las manadas a tomar de vuelta su magia circulaban en los círculos secretos.
Los Sacerdotes del palacio se preguntaban en qué momento su majestad había salido y qué tramaba ahora con esos visitantes sospechosos, pero ¿quién se atrevía a controlar las acciones del monarca?
Una mañana, como cualquier otra, Lavinia los llevó hasta donde sentía la energía de un portal a punto de emerger.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Rey Lycan y su Oscura Tentación
Alguien puede ayudar con este problema de no poder desbloquear los capítulos!...
No puedo desbloquear Moras capitulea y tanto monedas!...