Entrar Via

EL TIO DE MI EX: MI MEJOR VENGANZA romance Capítulo 59

Puerto Andraka, cinco años después.

Si el infierno tuviera aire acondicionado y vistas al mar sería el despacho de León Armand.

León estaba sentado en su silla de cuero leyendo un informe con la misma emoción con la que alguien lee la lista de la compra, tenía cuarenta años, pero sus ojos grises parecían tener cien, ya no había rastro del hombre que reía en la playa con Nuria, solo quedaba el magnate, el Lobo.

Frente a él Adrián esperaba en silencio.

Gael ha solicitado la libertad condicional por buena conducta —dijo Adrián.

León ni siquiera levantó la vista del papel.

Habla con el juez y recuérdale que el asesinato de Irene fue brutal, recuérdale las fotos de la autopsia y asegúrate de que mi sobrino se pudra en esa celda hasta que olvide su propio nombre.

Hecho, señor.

León firmó el documento y lo apartó.

Gael Armand estaba cumpliendo una condena de veinticinco años, León se había encargado personalmente de eso, había asfixiado a Gael financieramente hasta tal punto que desesperado y drogado había perdido la cabeza durante una discusión con Irene, su amante, y la había matado a golpes.

Fue una tragedia para Irene, sí. Pero para León fue justicia poética, Gael había destruido su matrimonio con Nuria y León lo había empujado al abismo donde él mismo se había destruido.

¿Y Rafael? —preguntó León.

Lo encontramos en un casino ilegal en los suburbios, ha perdido el apartamento que le dejaste, debe dinero a gente peligrosa, dice que quiere verte, según dice tiene información importante.

tráelo.

Media hora después, Rafael Alcázar fue arrastrado al despacho. El hombre que una vez fue un constructor orgulloso ahora era un despojo humano, olía a alcohol y a orina, llevaba ropa sucia y le faltaban dos dientes.

León lo miró con un asco infinito.

Dame una razón para no dejar que tus acreedores te rompan las piernas Rafael.

El libro… —balbuceó el anciano, temblando—. El cuaderno negro.

¡León, por favor! —lloró Rafael mientras los guardias se lo llevaban—. ¡Lo hice por miedo! ¡Vólkov me obligó!

La puerta se cerró silenciando sus lamentos.

León se giró hacia el ventanal.

Cinco años Nuria —susurró al cristal—. Cinco años y todavía no he podido cortarles la cabeza, pero estoy cerca, Vólkov confía en mí, cree que soy su heredero y estoy seguro de que pronto cometerá un error.

Esa noche en la mansión de La Fortaleza.

León cenaba solo en el extremo de una mesa diseñada para doce personas, el silencio era su único compañero y a estas alturas ya le tenía cariño.

El sonido de tacones rompió la paz.

Katya entró en el comedor, llevaba un vestido de cóctel y una maleta de Louis Vuitton a su lado, se veía espléndida, operada, artificial y sobre todo aburrida.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: EL TIO DE MI EX: MI MEJOR VENGANZA