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¡Eres mía, heredera! romance Capítulo 6

Ailan.

- "¿Quién es ella?"- preguntó mi hermano cuando al bajar del ascensor nos vimos a Walter hablando con la preciosa mujer de rojo que había llamado la atención de mi hermano.

Me sentí incomoda, la actitud de la preciosa mujer no denotaba un interés especial por su parte, hacia mi esposo, pero la actitud de Walter era diferente, se mostraba muy concentrado mirándola, como si ella estuviera diciéndole algo muy interesante, incluso cuando ni hablaba.

- "Creo que es una de las acompañantes, que ha contratado el hotel para que se relacionen con los invitados, pertenece a una empresa de Damas de compañía."- dijo Gordon el asistente de Arturo, haciéndome sentir más tranquila, conocía las reglas de la agencia de modelos, y el sexo estaba totalmente prohibido, pero la sensación de incomodidad seguía ahí, algo estaba mal.

- "¿Damas de compañía?"- la relación de mi hermano era de desagrado, al parecer no le gustaba las estrategias de márquetin de algunos hoteles de la cadena.

Yo conocía las empresas que había contratado el hotel, muchos de nosotros las conocíamos, porque en ocasiones Bruno, mi jefe, lo había hecho para las fiestas de presentación de proyectos, cuando había una gran desigualdad entre invitados hombres y mujeres. Mi dulce Christine, mi asistente, me había contratado en ocasiones los servicios de acompañantes masculinos, para fiestas donde debía ir como una Miller, y debía llevar acompañante, estaba claro que no podía ir con Walter, si no quería que todo se descubriera.

Por la reacción de mi hermano él no sabía nada, o si lo sabía, sus ideas sobre este tipo de empresas eran retrogradas, y para reírme de él, por ser tan machista y cuadriculado, decidí no sacarle de sus errores, quería saber hasta dónde podía meter la pata, además de manifestarse un interés genuino por la dama de rojo, y eso era una información muy valiosa para mí, poco acostumbrada a estos gestos humanos de mi hermano.

- "¡Vaya hermanito!, ¿desde cuándo la cadena de hoteles Milton se ha vuelto tan vanguardista?"- decidí para echar más leña al fuego, además me parecía que el enfado de mi hermano era demasiado desorbitado, y creía saber quién era la responsable. –"Y papá ¿sabe esto?"- le dije metiendo más el dedo en la llaga. Adoro molestar a Arturo.

Mientras mi hermano se dedicaba discutir con Gordon sobre las nuevas estrategias de marketing de sus hoteles, yo me dedique a observar las reacciones de Walter, que no sabía que yo estaba ahí.

- "¿Desde cuándo mi marido era tan hablador, e interesante?"- pensé mientras me acercaba, algo comenzaba a preocuparme.

Normalmente nuestras conversaciones, incluso las más íntimas, consisten en que yo habló, y él accede a todo, no da sugerencias, ni me enfrenta, cuando no le gusta algo, es conformista, lo contrario que los hombres que ha habido en mi vida, como mis hermanos y mis padres, hombres fuertes, y decididos, quizás esa razón porque me sienta cómoda junto a Walter, no tengo porque mantenerme en guardia cada momento.

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