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¡Exesposa al ataque! Ceo, tengo a tus gemelos. romance Capítulo 26

Henry la quería, él quería a Katherine de regreso, no quería que Katherine estuviera con ese Jackson ni mucho menos con su hermano. No podía dejar de pensar tampoco ¿En qué momento ellos se habían acercado así? Katherine jamás había dado indicios y John tampoco, tan solo un día él los había descubierto hablando como hermana y hermano, pero nada más, ¿Por cuánto tiempo ellos se habían burlado de él? Tampoco lo sabía, pero quería separarlos, hacer a su hermano sufrir tanto como para desear morir, y ella, su Katherine, tomarla para sí mismo y encerrarla dentro de una caja fuerte en donde no pudiera volver a engañarlo, en donde no pudiera volver a traicionarlo.

—Son las 8 de la mañana ¿y ya estas bebiendo? En verdad eres patético. — decía Emily mientras levantaba aquellas botellas vacías.

—Quiero dormir, déjame en paz, no quiero verte. — respondió Henry a su ex prometida esperando que se marchara y no tener que lidiar con ella; había olvidado por completo cambiar las cerraduras como había dicho que lo haría.

Emily se sintió humillada una vez más. Katherine, solo Katherine estaba permanentemente en la mente de Henry Bennett, y ella tan solo podía odiar más a aquella a la que traiciono, de una u otra manera la quitaría de en medio, Henry era suyo y no pensaba dejárselo ni a Katherine, ni a nadie. Esa noche, hablaría con su madre sobre su propuesta, aceptaría perder su lugar como la heredera, si eso le aseguraba tener a Henry para ella sola.

Henry se había encerrado en su habitación, dejando a Emily sola en la sala. La cruel mujer levantaba el desorden de botellas que este había dejado, tal y como lo había hecho durante siete largos años, era por eso que tenía las llaves; Henry mismo le había dado una copia, pero en su ebriedad lo había olvidado por completo, de nuevo.

Emily amaba a Henry Bennett desde que era una niña cuando se habían conocido, la belleza de aquel niño, la había dejado fascinada, y desde ese momento no había querido a nadie más que a él para ser su esposo, y por él, era capaz de llegar hasta lo más bajo si con ello pudiera tenerlo. No importaba lo que tuviera que hacer y a quien o que tuviera que sacrificar, ella seria la esposa de Henry a cualquier precio, por eso no había dudado ni un segundo en hundir a Katherine Holmes, la miserable mujer que rompió sus ilusiones al casarse con el hombre al que ella amaba, y volvería a hundirla en la miseria que merecía, para alejarla completamente de él.

—No volverás a su lado, Henry…eso, puedo jurarlo. — dijo Emily que después de levantar el desorden de su ex prometido, entraba en la habitación de Henry.

Como era de esperarse, este ya se había quedado dormido completamente, y sacándose la ropa, se metió entre sus sabanas con la cámara de su celular encendida, para tomarse fotos al lado de ese hombre. Sonriendo al mirarlas, Emily supo que, si Katherine las veía, sin duda alguna creería que ellos si tenían algo, aunque él lo negara, y acariciando los cabellos castaños de Henry, le sonrió.

Abriendo una cerveza, pensó en Katherine una vez más, y en cómo había notado que su cuerpo, mucho más pequeño y frágil que el de él, se había estremecido con su cercanía. Una mueca de ironía se dibujó en su rostro, pues quizás habría sido mejor que hubiese sido verdad aquello de lo que injustamente ella fue acusada, al menos así, estaría justificado todo lo que habían tenido que pasar…y el, como su posible pareja, la mantendría a salvo en todo momento, aunque ella no quisiera.

En su departamento, Katherine aun sentía la cercanía del cuerpo de John cerca de ella, aquel hombre era apuesto, realmente apuesto, y un cínico a diferencia de cómo fue Henry, sin embargo, John era real, y no un farsante cruel como su ex marido, quizás, si lo hubiese conocido a el primero y fuese unos años menor…todo sería diferente, todo.

Tres personas destrozadas por una mentira, y ninguno era realmente culpable de nada de ello, Katherine y John odiaban a Henry, cuando aquel era tan inocente como ellos, mientras tanto, Emily ya planeaba su siguiente movimiento, para solo traer más dolor a todos, y asegurarse de tener a Henry Russel completamente para ella sola.

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