Las lágrimas de Katherine se derramaron intensas desde sus ojos verdes, aquella visión de Henry Bennett llegando por aquel camino empedrado, la hicieron sentirse tan vulnerable como nunca antes se había sentido. ¿Aquello era producto de sus agitadas imaginaciones?, ¿O realmente era su Henry quien paso a paso se acercaba a ella en esa noche de luna?
Mas pronto que tarde la respuesta había llegado a ella, pues las grandes manos de su exesposo acariciaron su rostro con gentileza y sus ojos tan azules como el zafiro, la miraron con devoción.
—Si eres tú…de verdad eres tú… — dijo Katherine mirando a los ojos de Henry, sin siquiera preguntarse porque era que su exesposo estaba allí ni como había sabido en donde encontrarla.
En ese momento, lo único real e importante, era que Henry estaba allí, junto a ella, mirándola con aquel amor y devoción que solo vio reflejarse en sus ojos azules el día en que, ataviada con aquel hermoso vestido de novia, caminó sobre aquella alfombra llena de pétalos de rosa hacia el altar en donde él ya la estaba esperando. Aquello era todo lo que quería sentir, recordar y apreciar en ese momento de su inesperado reencuentro.
Sintiendo con sus manos las manos de Henry, Katherine derramó lágrimas de nuevo, si, tal vez era muy tonta por no haber podido dejar nunca de amar al hombre que desconfió de ella, si, quizás aquel era un error más de los muchos que a lo largo de su joven vida había cometido, pero la única verdad a la que quería aferrarse en ese momento, era aquello que comprendió después de apartarse del ruido del mundo y estar en el silencio de aquel campo: ella solo tenía esa única vida, y comprendiendo sus verdaderos sentimientos por Henry después de aceptar la propuesta matrimonial de Jackson, lo único que de verdad deseaba era el vivir lo que le restaba de vida siendo feliz con la familia que una vez soñó tener junto al hombre que eligió en su corazón hacia tantos años, aquel sueño era lo que le daba fuerza para continuar y seguir adelante después de odiar y resentir durante demasiado tiempo.
Su odio y rencor hacia la injusticia que había sufrido por culpa de la cruel mentira que la apartó de la felicidad, ya la habían hecho sufrir lo suficiente, y no solo a ella, ahora comprendía lo mucho que Gabriel y Emma sufrieron por culpa de sus decisiones, todas y cada una de ellas nacidas desde su resentimiento.
Henry sintió como su corazón se encogió al mirar como aquel mar de lágrimas brotaba desde los ojos verdes esmeraldas de su amada Katherine, su exesposa ya había sufrido tanto que no merecía seguirlo haciendo…y sus pequeños y amados gemelos tampoco merecían seguir sufriendo al mirar con sus ojos inocentes como se hacían daño sus padres. Tomando entre sus brazos a Katherine, Henry la apretó fuerte contra su pecho; sus errores, su desconfianza hacia ella y el creer ciegamente en las falsas pruebas y palabras de una mujer cruel que no deseaba verlo feliz, habían vuelto la vida de Katherine y sus hijos un verdadero infierno.
Sintiendo como las lágrimas de Katherine mojaban su pecho, Henry la apretó más contra sí mismo, aquella hermosa mujer entre sus brazos era tan bella y en ese momento, además, tan frágil y vulnerable, que no quiso volver a apartarla de su lado jamás. No importaba si tenía que luchar con el mundo entero, no importaba lo que sus decisiones sobre su legado familiar terminaban por destruir a los Bennett, quizás, era exactamente eso lo que deseo en ese momento, destruir con sus propias manos todo aquello que les había traído tanto dolor a ambos, destruir el orgullo de su madre, de sus ancestros, que edificaron su fortuna y poder sobre los sentimientos de otros y los suyos propios.
Los Bennett jamás habían aceptado que el tomara por esposa a Katherine, una mujer de hogar sencillo que no creció entre grandes torres de champagne y máscaras de sociedad que dictaban con severidad todo el tiempo lo que era correcto o lo que no lo era, lo que era prudente o imprudente…y no quiso ser nunca más parte de ello.

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Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡Exesposa al ataque! Ceo, tengo a tus gemelos.