Entrar Via

Inalcanzable: Mi esposa ya no me ama romance Capítulo 130

—Lily, la colección de joyas que lanzaste hace seis meses trae vuelta loca a mi cuñada. Se las pone para lucirse en cada fiesta importante. No me importa, por la amistad que nos une, esta vez tienes que darme prioridad con los nuevos diseños.

Cristina, sentada en el centro como una reina alabada por todos, solo sonrió en silencio.

—De ninguna manera. Yo hice el trato con Lily desde el año pasado. La nueva colección es mía.

Las damas de la alta sociedad seguían discutiendo hasta que una voz intervino.

—Ay, por favor, hoy es la fiesta de bienvenida de nuestra querida Lily. No olviden a qué vinimos.

Todas guardaron silencio al instante.

Cristina, ya satisfecha de tanta adoración, dio un sorbo a su copa y habló con gran elegancia.

—Les aparté una pieza a cada una, es solo que no hubo tiempo de completar las colecciones. Considerenlo un detallito. En la subasta de dentro de tres meses, si ven algo que les guste, pueden pujar por ello.

Los ojos de las mujeres se iluminaron de emoción, todas rebosantes de alegría.

En eso, una de ellas notó por casualidad a Vania en la sección de postres.

Se quedó perpleja.

—¿Esa de allá no es... Vania Zapata?

La mujer ahogó un grito y bajó la voz al instante: —¿Esa es la Vania que se metió en la cama del señor Yáñez hace cinco años? ¿Estaré viendo visiones?

—Lily, había escuchado que ustedes eran hermanas.

Otra voz interrumpió el murmullo.

—¿Qué hermana ni qué nada? Se revolcó con el marido de su hermana. A una mujer así es mejor no reconocerla. Creí que no tendría cara para seguir en Nueva Alborada. ¿Cómo es que sigue trabajando aquí? Lily, ¿de verdad no te molesta?

Cristina bajó su copa con estudiada indiferencia, manteniendo una postura inmaculada: —La familia Zapata lo perdió todo. Al fin y al cabo compartimos lazos de sangre; como su hermana menor, lo mínimo que puedo hacer es darle un trabajo para que no muera de hambre.

Un destello fugaz de desprecio cruzó por sus ojos. Ella estaba segura de que Vania no asistiría ese día. Que se presentara vestida como una simple mesera era una vergüenza total.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Inalcanzable: Mi esposa ya no me ama