—Mucho gusto, señorita Vania. Mucho gusto, señor.
Vania no pudo evitar soltar una risita al escuchar cómo los llamaban, y Yago también esbozó una media sonrisa, divertido por la situación.
—No me llamen señor, díganme Yago —corrigió él, aunque en el fondo no le había desagradado el malentendido.
A los pocos minutos de su llegada, un sinfín de personas se acercó a saludarlos.
Vania decidió dar un paso atrás; su verdadera pasión estaba en la tecnología exhibida, no en las aburridas relaciones públicas.
—Directora Zapata, qué casualidad. ¿Te dejaron de lado en la plática?
Al escuchar esa voz tan conocida, Vania se dio la vuelta y se topó con el rostro apuesto, pero cargado de mala intención, de Adrián Mendoza.
Frunció el ceño instintivamente. Ese sujeto era insoportable; parecía un perro al que le habían pisado la cola, siempre ladrando en cuanto la veía.
—Adrián —saludó Vania con sequedad, asintiendo levemente, sin ninguna intención de seguirle la corriente.
—Directora Zapata, Yago canceló el trato con Corporativo Alba por tu culpa. Escuché a Cristina decir que ese negocio le habría dejado al Grupo Nexo ingresos por al menos treinta mil millones. Como te la pasabas rogándole a Hugo y viste que no tenías oportunidad, ahora fuiste a enredar a Yago. Qué buenas tácticas manejas.
No conforme con su sarcasmo venenoso, Adrián le levantó el pulgar en un gesto burlón.
Vania pensó que era un completo idiota. Si este tipo no pensaba dejarla en paz, no le quedaba más remedio que darle una buena lección de realidad.
—¿Todo eso te lo contó Cristina? ¿Acaso te mencionó quién es el verdadero socio que eligió el Grupo Nexo? Además, este proyecto maneja información confidencial de altísimo nivel que no puede divulgarse así como así.
Don Eugenio Mendoza era un peso pesado con influencias en la política... ¿cómo era posible que su nieto fuera tan inmaduro?
—Me pregunto si tu abuelo sabe la clase de espectáculos que te pones a hacer en público.
Al escuchar cómo Vania usaba el nombre de su abuelo para ponerlo en su lugar, la cara de Adrián se puso roja de rabia.
—¿Me estás amenazando con mi abuelo? Vania, la familia Mendoza ya controlaba esta ciudad mucho antes de que tu familia existiera.
Vania no quería seguir perdiendo el tiempo con él. Al principio había considerado lanzarle una sutil advertencia de que los robots de servicio de Cristina eran un fraude total.
Pero ahora veía que no valía la pena el esfuerzo.
Las personas atrapadas en industrias tradicionales siempre que escuchaban las palabras "algoritmo" o "inteligencia artificial" juraban que era el negocio del siglo.
Creían que el dinero les iba a llover del cielo. La cruda realidad era que ese robot era solo un concepto inicial que la misma Vania había diseñado tiempo atrás.
Lo había pensado inspirada en su abuela, buscando crear un sistema seguro y confiable para la asistencia de personas de la tercera edad.
Sin embargo, tras analizarlo a fondo, se dio cuenta de que la tecnología actual del país no era suficiente para procesar instrucciones tan precisas como para que una máquina limpiara una casa o cuidara de un anciano con la destreza de un humano.
Por eso, redirigió el núcleo de su proyecto hacia la asistencia emocional (Proyecto Ánima), refinando la estética del robot para ofrecer compañía real y conexión, en lugar de vender una simple máquina de limpieza.
Este nuevo enfoque era muchísimo más demandado por las nuevas generaciones.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Inalcanzable: Mi esposa ya no me ama
Debería dejar algo para uno ver mas...
Buenas tardes soy de Venezuela me encanta INALCANZABLE MI ESPOSA YA NO ME AMA, LÁSTIMA QUE DAN MUY POCO CAPITULO DESBLOQUEADO NO DAN PARA UNO GANAR PUNTO O BONO, YA QUE AQUI NO SE PUEDE ACCEDER PARA VER O PAGAR LOS CAPITULO...
Muy buena novela por favor más capitulos desbloqueados.gracias...
Los capítulos no salen completos aunque uno desbloquee, estoy pagando por desbloquear pero hay partes q faltan...