—Hugo, ¿dónde estás? —preguntó Cristina, mordiéndose el labio, consumida por la frustración.
Había llevado a Xavier Yáñez a Villa Ébano y, al principio, estaba de un humor excelente.
Para celebrar su primer día oficial en casa con Hugo, incluso había contratado a un chef de cinco estrellas para que preparara la cena. Quería esperarlo y disfrutar de su nueva vida como una familia feliz.
Hugo se frotó la frente, consciente de que la llamada de Vania no llegaría.
Tras pasar la noche en vela, su rostro reflejaba amargura y su semblante era oscuro.
—Fui a casa.
A Cristina se le hizo un nudo en la garganta.
No entendía a qué se refería con «casa».
—¿Fuiste a la mansión de tu familia?
Hugo no ocultó la verdad.
—Fui a mi nuevo hogar con Vania.
Cristina sintió que le caía un balde de agua fría. ¿Acaso llevarlos a ella y a Xavier a Villa Ébano no era una confirmación tácita de su relación?
El acta de divorcio tirada en la habitación principal era la mejor prueba de la lealtad de Hugo.
Había estado esperando a que él llegara para escuchar de sus propios labios que por fin se había liberado de Vania y que siempre había querido casarse con ella.
¿Y de pronto le decía que él y Vania tenían una casa nueva?
—Pero... ¿no estaban divorciados? —soltó Cristina sin pensar. Aún tenía el acta de divorcio en sus manos, y los sellos oficiales del registro civil no podían ser falsos.
—¿Tienes tú esa acta de divorcio?
Hugo recordó que el día que tramitó los papeles estaba de muy mal humor. Al llegar a Villa Ébano, había tirado el documento en algún rincón y ni siquiera recordaba dónde.
—Sí. Si tú y Vania ya están divorciados, no tienen motivos para seguir viviendo juntos.
Hugo frunció el ceño. Cristina estaba cruzando la línea.
Pero no la culpó.
—Esa acta de divorcio no tiene ninguna validez legal. Hazme el favor de romperla y tirarla a la basura.
Cristina apretó el teléfono contra su oreja. El aparato empezaba a calentarse por lo larga que se volvía la llamada.
—¿Qué está pasando realmente entre Vania y tú?
No podía soportarlo. ¿Acaso Hugo se había enamorado de Vania?

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