Entrar Via

Inalcanzable: Mi esposa ya no me ama romance Capítulo 475

Santiago dejó escapar una risa cargada de sarcasmo.

Sin duda, era una digna hija suya. Despiadada, calculadora y fría; había heredado su peor faceta.

Era capaz de desconocer a su propia sangre y de tenderle una trampa a su propio padre.

Santiago, completamente acorralado por el movimiento maestro de Cristina, no estaba dispuesto a seguir siendo su marioneta, así que se negó de plano.

—Ya firmé los documentos. La empresa ahora es tuya. Haz lo que quieras con ella, pero no me arrastres a tus teatros.

Cristina ni se inmutó.

—Esos viejos zorros de la empresa solo te respetan a ti. Cuando mi primo quiso entrar a la compañía, nadie le hizo caso, y mucho menos me escucharán a mí.

—Pierde cuidado. Con los recursos que manejo ahora, te garantizo que los accionistas y los empleados saldrán ganando. No te haré quedar mal.

—Y cuando termines tu condena de tres años, la empresa volverá a ser tuya. Técnicamente, solo seré la vicepresidenta que tú designaste.

Santiago no creía ni por un segundo que, después de todo el esfuerzo que ella había puesto para arrebatarle el control, fuera a devolverle la compañía así de fácil cuando saliera de prisión.

Cristina esbozó una sonrisa imperceptible.

—¿De verdad crees que me interesa esta empresa? Comparada con los ingresos diarios de Corporativo Alba, el Consorcio Figueroa no es nada.

—Lo hago para proteger tu puesto. Si llega a filtrarse la noticia de que estás en la cárcel, esos accionistas se lanzarán como buitres sobre la silla del director. ¿Crees que en tres años te estarán esperando con los brazos abiertos?

El análisis de Cristina le heló la sangre a Santiago. Él creía que con el respaldo de Hugo podría dormir tranquilo.

Pero no había considerado la posibilidad de que sus propios socios le dieran la espalda.

El escenario que pintaba Cristina era inminente. Nadie sabía mejor que él cómo funcionaba la lealtad en el mundo de los negocios.

Si eres útil y generas dinero, te siguen ciegamente. Pero al primer tropiezo, no dudan en darte la espalda y, si pueden, pisotearte.

Sopesando ambas opciones, la propuesta de Cristina se convirtió en su única salvación.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Inalcanzable: Mi esposa ya no me ama