Convertirse en la hija de crianza de la familia Leal y no regresar jamás a la familia Yáñez era la decisión definitiva de Vania. Ese era el motivo por el cual había querido que el pequeño Davis llevara el apellido Leal.
Al escuchar la rotunda respuesta de Vania, Yago sintió una inmensa alegría en su interior, como si le hubieran quitado un gran peso de encima.
Valerio llamó para apresurarlos a llegar. Con esto, Yago dio por terminado el tema de Hugo Yáñez.
Ambos llegaron al restaurante indicado por Valerio, pero apenas estacionaron el auto, se toparon de frente con Hugo.
Yago pensó que la mayor habilidad de Hugo era aparecer como un fantasma; sin importar a dónde fueran, terminaban encontrándolo.
—Señor Leal, Directora Zapata, qué coincidencia.
Hugo se comportó como si fuera un simple conocido de ambos. Al verlos, asintió con cortesía.
Mantenía la distancia exacta: un poco más cercano que un extraño, pero más frío que un amigo.
Vania lo ignoró por completo, tratándolo como si fuera aire. Solo Yago, con una sonrisa sarcástica y los dientes apretados, le respondió.
—Vaya coincidencia. Nosotros venimos a una cena con el Comisionado Zúñiga. No me diga que el señor Yáñez también viene a comer aquí por casualidad.
Yago sospechaba que, al haber sido rechazado, Hugo los había seguido hasta allí.
¿Desde cuándo existían tantas coincidencias en el mundo?
Hugo respondió con tono impasible:
—No es casualidad. El Comisionado Zúñiga también me invitó. Parece que el señor Leal y yo estamos destinados a encontrarnos.
Mientras hablaban, el auto del Comisionado Zúñiga y Valerio también llegó al lugar.
Al ver a Hugo, Zúñiga se quedó desconcertado por un momento.
Hugo se adelantó para saludarlo.
—Comisionado Zúñiga, señor Sosa, este restaurante es de la familia Yáñez. Hoy invito yo.
Zúñiga seguía intentando procesar por qué Hugo estaba allí si no lo había invitado, pero al enterarse de que el restaurante pertenecía a Corporativo Yáñez, se tranquilizó.
Para alguien de su rango, era habitual que otros se pelearan por invitarlo. Era natural que Hugo quisiera pagar la cuenta.
Valerio, asumiendo que Zúñiga había incluido a Hugo a última hora, no notó nada extraño en la situación.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Inalcanzable: Mi esposa ya no me ama
Debería dejar algo para uno ver mas...
Buenas tardes soy de Venezuela me encanta INALCANZABLE MI ESPOSA YA NO ME AMA, LÁSTIMA QUE DAN MUY POCO CAPITULO DESBLOQUEADO NO DAN PARA UNO GANAR PUNTO O BONO, YA QUE AQUI NO SE PUEDE ACCEDER PARA VER O PAGAR LOS CAPITULO...
Muy buena novela por favor más capitulos desbloqueados.gracias...
Los capítulos no salen completos aunque uno desbloquee, estoy pagando por desbloquear pero hay partes q faltan...