Por eso mismo, necesitaba poner a toda su familia a salvo para tener total libertad de acción.
Valeriano, entendiendo a la perfección lo que pasaba por su mente, tomó el teléfono.
—De acuerdo, haré la llamada ahora mismo.
Minutos después, la Familia Fisher envió unas coordenadas por mensaje, indicando que Valeriano debía presentarse allí directamente.
Roxana analizó la ubicación en el mapa. Se trataba de una lujosa mansión privada apartada del núcleo urbano.
Al acercarse al destino, el instinto de supervivencia de Roxana se activó.
—Leandro, tú te quedas. Asegura el perímetro y espera nuestras instrucciones.
Leandro asintió de inmediato, mostrando una disciplina impecable.
—Entendido, señorita Roxana. Si notan cualquier anomalía, activen el rastreador.
Apenas terminó la frase, sintió un vuelco en el estómago.
«¡Maldición, no le pedí permiso al jefe!».
Temió que Valeriano lo considerara un insubordinado por recibir órdenes directas de su mujer, pero en lugar de enfadarse, Valeriano le dirigió una sonrisa de aprobación.
—Muy bien, tienes buenos instintos.
La tensión en el cuerpo de Leandro desapareció por completo y suspiró aliviado.
—Gracias, señor. No lo defraudaré.
Roxana no pudo evitar reír al ver la cara de susto del pobre asistente.
—Parece que lo tratas demasiado duro en el trabajo.
Valeriano miró a Leandro con falsa severidad y luego sonrió hacia ella.
—Si tú lo dices, prometo ser más amable con él en el futuro.
Al darse cuenta de que Roxana había intercedido por él, Leandro sintió ganas de llorar de gratitud.
—¡Muchísimas gracias, señorita Roxana! ¡Gracias, señor!
—No hay de qué —respondió ella, divertida.
Al bajar del auto, se encontraron con dos vehículos de lujo blindados, parqueados a la orilla del camino.
Al verlos, un escolta con traje a la medida y gafas oscuras se adelantó, ofreciendo una reverencia impecable.
—Señor Sandoval, nuestro líder lo está esperando. Por favor, suba.
—Gracias —respondió Valeriano, adoptando nuevamente su clásica postura gélida y aristocrática. Le tendió la mano a Roxana y subieron juntos al auto.

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