El director no dejaba de asentir con la cabeza.
Realmente hacía honor a su título como el mayor talento de la Clase 1. Esa interpretación de la «Sinfonía del Viento Puro» definitivamente le daba la autoridad para ser admirada por todos.
En el vestíbulo de la planta baja, los estudiantes escucharon la melodía de Yara y quedaron completamente hechizados.
—Caleb, nunca imaginé que Yara pudiera tocar la «Sinfonía del Viento Puro» de manera tan espectacular. ¿Crees que ya tiene la victoria asegurada? —preguntó Brenda, aplaudiendo sin dejar de buscar la aprobación de Caleb.
Caleb consideraba que Yara había tocado muy bien. Había superado con total fluidez todas las secciones de mayor complejidad técnica.
Pero eso era todo. Solo había sido «fluida».
Lo que hacía que la «Sinfonía del Viento Puro» fuera tan difícil no era únicamente su cambiante y compleja técnica, sino la intensa carga emocional que habitaba en cada nota.
El viento solo puede soplar libre si lleva consigo una esencia pura y recta.
Y esa esencia, era el espíritu inquebrantable de la justicia.
Cuando el Maestro Ezequiel compuso esa obra, se encontraba en uno de los peores momentos de su vida, sufriendo innumerables injusticias. Escribió la pieza específicamente para liberar la tormenta de emociones que oprimía su pecho.
Pero Yara solo había logrado transmitir una superficial serenidad, como de alguien que observa el mundo desde la comodidad, sin llegar a comprender la ira visceral y la lucha del compositor al enfrentarse a la adversidad.
Por esa razón, la respuesta de Caleb fue totalmente neutral.
—Hasta el último momento, nadie sabe cómo terminarán las cosas.
Brenda estaba convencida de que él sentía algo especial por Yara y que daría por hecho que ella ganaría el primer lugar. Nunca esperó una respuesta tan fría.
Sintió un pequeño hueco en el estómago. ¿Acaso Caleb creía que Roxana sería capaz de darle la vuelta a esto?
¡Imposible!
Muy pronto, publicaron la calificación de Yara.
Consiguió la puntuación más alta hasta el momento: 89 puntos.
Frente a una lista de resultados donde todos habían aprobado a duras penas, esa cifra rompía todos los récords de la jornada.
¡Apenas apareció, se colocó en la cima absoluta!
—¡La Reina Yara consiguió 89 puntos! ¡Y superó al segundo lugar, Silvano, por 9 puntos enteros!

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