Darío no pudo evitar reflexionar. ¿Había llegado el momento de dejar que Yara enfrentara la vida real y aprendiera a base de golpes?
—Darío, mamá, ¿me dan otra oportunidad? —La voz de Yara estaba ronca de tanto llorar, pero al no recibir consuelo, decidió tomar la iniciativa.
Marina respiró hondo. Decir que su corazón no se había ablandado ni un poco sería mentira. Desde pequeña le había entregado todo el amor y los cuidados que le daría a su propia hija, complaciéndola en cada capricho.
Verla ahora reconocer sus errores le daba un poco de consuelo.
Pero perdonarla tan fácilmente sería una injusticia enorme para Roxana.
Al notar que la mirada de Marina se dirigía a Roxana, Yara se apresuró a sujetarla de la manga.
—Roxana, lo siento. Fui una irresponsable al arruinar su concurso de diseño esta noche y casi hundirlas en un escándalo mediático. Me equivoqué. Si todavía estás molesta... golpéame un par de veces, por favor. Haré lo que sea para calmar tu enojo y para que me dejes seguir en la familia Soler...
Roxana la miró a los ojos, enrojecidos por el llanto. Había una súplica sincera en ellos, eso no lo podía negar.
Pero sabía perfectamente que la humildad de Yara no nacía del arrepentimiento real, sino del pánico a perder la vida de lujos a la que estaba acostumbrada.
Al ver que Roxana no decía nada, Yara entró en pánico. Le agarró la mano y se la llevó hacia su propia mejilla.
—¡Pégame, Roxana! No te contengas.
Roxana apartó la mano de un tirón, frunciendo el ceño, y su voz sonó fría como el hielo.
—Algunos errores no se borran con una simple disculpa.
—Entonces, ¿qué quieres que haga? —suplicó Yara, mirándola a los ojos—. Puedo declarar públicamente que la caída fue fingida y que Maison Milán no tiene la culpa. O puedo ir con Brenda, pedirle perdón y compensarla para que cumpla su sueño. ¡Pídeme lo que quieras y lo haré!
Roxana no cedió, pero la dejó con la incertidumbre.
—Ya veremos.
Yara se quedó petrificada. ¿Qué significaba eso?
¿La perdonaba o no?
Roxana se volvió hacia Vera.
—Maestra, tengo unos asuntos que resolver esta noche. Me retiro, pero la iré a ver mañana.

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