Entrar Via

LA DESECHADA MANDA romance Capítulo 695

A pesar de la tensión de la noche anterior, seguían siendo familia.

Mateo y Darío le devolvieron el saludo.

Roxana apenas le dedicó una mirada fría en señal de respuesta.

De todos modos, ya no había necesidad de fingir; le daba pereza ser cortés.

Valeriano también le lanzó una mirada indiferente a Yara antes de voltear de inmediato hacia Roxana.

—Roxana, ten cuidado, el relleno de estos panecillos es muy jugoso. No te vayas a quemar.

Yara, que se había sentido inmensamente agradecida de haber seguido el consejo de Agustina para no amanecer con los ojos hinchados, había preparado su mejor sonrisa para Valeriano.

Pero él solo la miró por cortesía y de inmediato se enfocó en cuidar a Roxana.

Yara sabía que, tanto en presencia como en habilidades, no era rival para Roxana.

Sin embargo, ¡ella también era la señorita de la familia Soler! La habían criado como tal durante más de una década. ¡No merecía ser ignorada de esa manera!

Darío notó su incomodidad y, al ver que Mateo seguía leyendo el reporte financiero sin intención de intervenir, dijo en tono neutro:

—Ya que bajaste, siéntate a comer.

Valeriano lo miró de reojo. Aunque no iba a armar un escándalo con Yara por un par de panecillos, tampoco quería que su gesto se desperdiciara.

—Mayordomo, compré un poco de pan extra. Como el hermano Darío se quedó con hambre, ¿podría traerlo también, por favor?

Darío abrió los ojos como platos. ¡¿Quién dijo que se había quedado con hambre?!

¡Aún quedaban dos canastas llenas de panecillos!

Al segundo siguiente, escuchó a Valeriano continuar:

—Roxana tiene una reunión y ya casi no hay tiempo. Mayordomo, empaque otra porción para que comamos en el auto. La que quede será para el señor Soler y Doña Marina.

Darío se quedó con la boca abierta. No podía creer que Valeriano fuera tan calculador.

—¿Hermano Mateo?

—Silencio. Nadie te cree mudo —lo cortó Mateo, aunque le lanzó una mirada de advertencia a Valeriano.

No te pases.

Valeriano entendió el mensaje, pero le restó importancia. Tomó la caja que el mayordomo le ofreció y salió con Roxana muy feliz.

—¡Señor Valeriano! —Yara apenas había llegado a la mesa cuando lo vio marcharse y habló por inercia.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: LA DESECHADA MANDA