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LA DESECHADA MANDA romance Capítulo 721

Yara Soler no podía creer que Gisela aún no estuviera enterada de la noticia, así que no le quedó más remedio que explicárselo de manera breve.

—¿Me estás diciendo que fue Roxana Soler quien curó a Valeriano? —Gisela sentía que aquello era completamente absurdo.

—Así es. Se acercó a él con el único propósito de curarlo, y fue por eso que el joven Valeriano comenzó a verla con otros ojos. —Al mencionar esto, la mirada de Yara se ensombreció, luciendo como una pobre víctima a la que le acababan de arrebatar su objeto más preciado.

Mireya, al escuchar esto, no pudo ocultar su asombro.

—¡Gisela, por lo que cuenta, parece que sus habilidades médicas son incluso mejores que las tuyas!

—¡Cállate! —Gisela ya estaba furiosa, y escuchar a su amiga echarle leña al fuego solo empeoró las cosas—. ¿Te morirías si dejas de hablar por un segundo?

Al verla tan alterada, Mireya no se atrevió a decir una palabra más.

Gisela clavó la mirada en Roxana, quien conversaba plácidamente con Valeriano Sandoval en la distancia. En sus ojos, los celos y la ira ardían como un fuego incontrolable.

—Incluso mi propia maestra dijo que la enfermedad de Valeriano era un caso extremadamente complejo. ¡Quién sabe si esa muchacha solo tuvo un golpe de suerte! Compararla conmigo no solo menosprecia mi carrera profesional, ¡es una humillación directa! Esta tarde es la competencia de medicina, y quiero ver con mis propios ojos de lo que supuestamente es capaz.

Yara, al escuchar sus palabras, sintió un frío calculador recorrerle la mirada.

Era cierto. Gisela era un prodigio de la medicina que había sido aceptada como discípula de la prestigiosa Maestra Vera mucho antes que Roxana.

En su momento, Gisela había sido la leyenda y el mito absoluto de Veridia.

Incluso a nivel internacional, había curado enfermedades raras que otros daban por perdidas.

En términos de reputación y profesionalismo, Roxana no necesariamente estaba a su altura.

Pronto, llegó la tarde.

En esta ocasión, cinco universidades se habían inscrito en la competencia médica. Además de las grandes favoritas, la Universidad del Sur y la Universidad de Veridia, había otras tres instituciones.

—¡Esta vez, el equipo de nuestra universidad está liderado por Gisela, la discípula de la Maestra Vera! Es una leyenda en nuestro campus. Si la Maestra Vera no estuviera en el panel de jueces, probablemente ni siquiera habría participado. ¡La medicina es su terreno, nadie puede hacerle frente!

—No cantes victoria tan rápido. ¿No escuchaste que la Universidad del Sur trajo a una chica que es un genio? Es una maestra en arte y artes marciales, además de saber de música. ¡Quién sabe, a lo mejor también es una experta en medicina!

—¿Esa chica hermosa al frente del equipo del Sur es la famosa genio? Creo que se llama Roxana Soler. Escuché por ahí que es pariente de Yara.

—¿Qué? ¿Es pariente de Yara? Pero si Yara es la única princesa de la familia Soler y es amiga de Gisela desde la infancia. ¡La Universidad del Sur es muy calculadora! ¿La pusieron ahí a propósito para que Gisela se contenga por compasión?

—Esa mentalidad de querer ganar sin esfuerzo es repugnante. Se supone que son una universidad prestigiosa, y Don Abelardo fue su rector en el pasado. ¡No tienen vergüenza!

El ambiente en el recinto era sumamente hostil hacia la Universidad del Sur.

Pero esto no impidió que el evento comenzara.

La primera ronda era una prueba de conocimientos médicos: diez preguntas en total, abarcando desde respuestas rápidas hasta la identificación de instrumental clínico.

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