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LA DESECHADA MANDA romance Capítulo 722

Inmediatamente, comenzaron a sortear las preguntas.

La profesora de la facultad de medicina encargada de moderar el evento verificó que todos estuvieran en sus lugares y ordenó que la pantalla gigante comenzara a girar.

—¿Cuál es el órgano más grande del cuerpo humano?

Apenas terminó de hablar, alguien presionó el timbre en la mesa.

Rápidamente, la voz de Gisela resonó en el lugar. Clara y llena de confianza.

—La piel.

Al responder, lanzó una mirada cargada de provocación hacia donde estaba Roxana.

Roxana la notó, pero su rostro se mantuvo gélido, con una expresión de total indiferencia.

Miró a Caleb Valente, quien parecía frustrado por haber sido un segundo más lento, y le dijo con un tono sereno:

—Déjame presionar a mí.

Caleb se encogió de hombros y se negó.

—Yo puedo hacerlo.

Al ver su insistencia, Roxana no dijo nada más.

Pronto, apareció la segunda pregunta.

—¿Cuáles son los síntomas típicos de un infarto agudo de miocardio?

Esta vez, tanto Caleb como Gisela presionaron el timbre al mismo tiempo.

Ambos respondieron casi al unísono:

—Dolor torácico agudo, sudoración, dificultad para respirar, náuseas, vómitos y, en ocasiones, síncope o palpitaciones.

Para determinar quién había sido más rápido, la moderadora pidió reproducir el audio de ambos.

El resultado demostró que Gisela había sido apenas 0.3 segundos más rápida.

Esto puso nerviosos a los otros dos estudiantes de la Universidad del Sur. La competencia apenas empezaba y ya iban perdiendo por dos puntos. Sabiendo que las preguntas se volverían más difíciles, anotar puntos sería casi imposible.

Mateo Soler, desde la mesa de los jueces, también sintió un ligero nerviosismo, temiendo que su hermana menor perdiera.

—Mateo, no te tenses. Roxana no va a perder —dijo Valeriano Sandoval a su lado, notando su preocupación e intentando calmarlo con una sonrisa.

Mateo lo miró con total frialdad.

—No estoy tenso.

Caleb, de nuevo, fue un paso más lento.

¡El público dio por sentado que la Universidad del Sur volvería a perder!

La mirada de Gisela escaneó rápidamente la mesa de laboratorio. El instrumental estaba perfectamente alineado, y de un solo vistazo identificó las herramientas correctas.

Justo cuando extendió la mano para tomarlas, una mano pálida y delicada apareció de la nada y se llevó las herramientas mucho más rápido que ella.

Gisela quedó boquiabierta. ¡Ella había sido la más rápida en llegar! ¿Cómo era posible que alguien la hubiera superado?

Al voltear, se topó con el rostro impecable y gélido de Roxana.

Enfurecida, Gisela intentó arrebatarle las herramientas por la fuerza.

Pero Roxana, como si hubiera anticipado su movimiento, giró el cuerpo y la esquivó limpiamente.

Gisela no esperaba una evasión tan rápida; perdió el equilibrio por completo y cayó de bruces contra el suelo.

—¡Gisela!

Los demás estudiantes de su equipo gritaron horrorizados al ver la escena.

El público en las gradas también se levantó de golpe, exigiendo que se pausara la competencia de inmediato.

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