Entrar Via

La Mujer Que Nunca Fui (de Alut) romance Capítulo 136

Luego de aquella fructífera y larguísima reunión, Lina fue a dejar a su hermana en casa, se despidió rápidamente, pues ya estaba agotada y al día siguiente debía ir a la oficina.

Lina se percató de que Efraín iba muy en serio con el tema de su hermana. Ella no podía dar crédito a lo que Marina le había contado; le resultaba increíble pensar que Marina estuviera en algo con Efráin, no porque fuese imposible, más bien era porque hasta hace unos meses, Marina sentía que la vida se le iba de solo pensar que Esteban la había dejado por su “verdadero amor”.

Aquí fue donde se le vino a la mente la plática que había tenido por teléfono con Efráin; aquello había ocurrido mucho antes de que Marina y él se encontraran.

---Semanas atrás ---

Lina se arreglaba para por fin ir a dormir, cuando de pronto un número desconocido apareció en la pantalla de su móvil.

—¿Hola?

—¿Adelina Salas?

—¿Quién la busca?

—Ángel Forcelledo…

—¿Angelito? —preguntó Lina sorprendida.

—Hace mucho tiempo que no escuchaba que alguien me llamara así. —Se escuchó una voz con algo de nostalgia.

—¡Wow! La verdad es que no esperaba una llamada tuya…

—¡Lo sé! Me lo imaginé. Me ha costado un poco conseguir tu número telefónico. ¿Cómo estás?

—Bien, cariño, bien. ¿Y tú?

—Bien… Bien, la verdad es que te llamé porque me enteré de que Marina tuvo un accidente; la verdad es que no sabía si era correcto llamarte o no.

—Bueno, pues ya lo hiciste y eso es un gran paso. ¿Cómo has estado, cariño? Han sido años, estuviste en silencio mucho tiempo…

—El mismo tiempo que Marina se casó…

—Ya ni me digas, sabes bien lo que siempre pensé de eso.

—Adelina, creo que te debes imaginar por qué te llamo, ¿verdad?

—Sí, ¿crees que no podría imaginarme?

—Adelina… ¿Cómo está ella?

—¿Ahora? Ya está mejor, está fuera de peligro, por fin despertó. Te diría que sería bueno que la vieras, pero para mi desgracia, Esteban no se aparta para nada de ella.

—¡Lo sé! He estado al pendiente, pero pareciera ser que la culpa le pesa más que su nuevo amor, ¿verdad?

—¿Cuándo crees que podría verla?

—Te soy honesta, si no quieres toparte con Esteban aquí, será mejor que la visites tan pronto salga del hospital. Yo sabía que no te olvidarías de mi hermana, ¿verdad?

—Tan evidente era…

—Era una chamaca mocosa, pero solo un ciego no se daría cuenta de lo que sentías por ella.

—Hmm… Creo que tu fuiste la única que vio aquello.

—Lo que tú necesitas es visitar a Marina y retomar las cosas donde se quedaron en el pasado.

—¿Siendo amigos?

—¿Quién dice que una cosa no lleva a otra?

—Adelina, sí que eres malvada…

—Solo digo que deberías buscarla; ahora ella está sola y, bueno, si aún te interesa, tal vez tú y ella, bueno, tú me entiendes…

—¡Ay, Adelina! Tú siempre con tus frases a medias…

—Anda, anímate, deberías venir a México a visitarla.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Mujer Que Nunca Fui (de Alut)