Capítulo 156: No se te olvide quién es quién
———Actualmente ———
Efraín sabía perfectamente bien cuál era la reacción que iba a tener su padre; lo veía venir, aunque honestamente, esperaba que todo estallara hasta el día lunes; no creía que esto vendría a arruinar sus planes con Marina para este fin de semana.
—¡ESTO LO VAA SABER TU TÍO! ¡ERES UN MALDITO INMADURO! ¿TE CREES INTOCABLE?
¡ERES UN PUTO ESCUINCLE MIMADO! Pero ya verás, esto también lo sabrá tu madre; ella va a ser quien pague por la humillación que me acabas de hacer pasar.
Efraín cambió su semblante apacible por uno frío; él sabía perfectamente bien que si Román Forcelledo lo decía, lo cumplía, por lo que antes de que pudiera seguir diciendo estupideces, habló.
—Será mejor que pienses muy bien las cosas, Román, tú sabes muy bien que si te vas ahora de manera tranquila, si no cometes alguna estupidez, si te vas sin escándalos, saldrás bien, te liquidaremos y todos ganaremos, pero... — dijo Efraín haciendo una pausa. —Si se te ocurre, si tan solo llega a tu mente el hecho de hacer de esto un escándalo como creo que lo harás... Bueno, creo que mi tío Dante se va a enterar de varios desvíos de efectivo que has estado haciendo a lo largo de todos estos años.
Román Forcelledo sintió un escalofrío recorrer todo su cuerpo; no podía creer que su hijo estuviera haciendo aquello. Su propio hijo le estaba echando de la compañía para la que había trabajado por años.
—¡Estás diciendo puras estupideces! ¡Eres un mediocre! Tú no sabes nada sobre administración, tú no tienes ni puta idea de cómo llevar un negocio; tu tío te puso en donde estás solo porque no tenía opción. —dijo Román dejándose llevar por todo lo que estaba viviendo.
—Tú lo has dicho, mi tío me puso, así que no se te olvide quién es quién Sea como sea, yo soy el nuevo CEO del grupo Montemayor y yo soy quien ahora tiene todo el poder de tomar decisiones, tal como ya lo hice contigo. —dijo Efraín sin inmutarse de que el hombre con quien hablaba era su propio padre.
—¡Te juro que te vas a arrepentir! —prometió Román sabiendo que su excuñado no avalaría ese estúpido movimiento.
—Ni se te ocurra acercarte a Lucrecia, porque te aseguro que no te va a gustar para nada lo que viene después de ello... Si yo fuera tú, aprovecharía el dinero que te doy, compraría un par de boletos y me iría lejos, muy lejos de aquí. ¿Sabes por qué?
Por el simple hecho de que tan pronto como Dante se entere de que has tergiversado varias cuentas, estoy seguro de que yo me convertiré en el menor de tus problemas. —dijo Efraín con una seguridad que no le dejaba duda a su padre de que tenía algo de él y debía ser algo muy grande.
—¡Eres un idiota! ¡Pero te juro que me las vas a pagar! ¡Te lo juro! —aseguró Román como si hablara con el mismo jovencito de hace nueve años.
—¡Haz lo que quieras! Pero te aseguro que no me voy a retractar y tú, si me llego a enterar de que buscas a mi madre, te puedo asegurar que en menos de 24 horas, todas tus cuentas bancarias quedarán congeladas. Espero que de verdad seas inteligente y no cometas la idiotez de buscar a mi madre; espero que sepas actuar con inteligencia y reconozcas que es momento de que te desaparezcas de aquí.
Efraín había aguardado años por este momento; él, bien a bien, no conocía toda la historia entre su madre y padre, pero con lo poco que sabía, le hacía actuar de la manera en la que lo hacía.
Para aquel hombre, le resultaba totalmente injusto que Román Forcelledo estuviera en la sede principal jugando a ser el CFO del grupo, mientras que su madre, siendo una Montemayor, viviera exiliada en Nueva York, solo por el único delito que se le había ocurrido cometer, que era el de divorciarse.
Su madre había confiado ciegamente en su tío; al final, este no había hecho nada por ella; al contrario, al final unió fuerzas con Román para, según ellos, hacer que el grupo Montemayor se posicionara como una de las mejores empresas a nivel país.
Según recordaba, las palabras que algún día su abuelo Evaristo decía: "La vida me maldijo con una hija, pero al menos esta me dio un buen yerno que había salido muy bueno con los números y los negocios".

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Mujer Que Nunca Fui (de Alut)