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La Mujer Que Nunca Fui (de Alut) romance Capítulo 167

Capítulo 167: La verdadera Adelina Salas

Tras ver cómo se marchaba Alessandro, Lina sacó las llaves de su bolso y abrió la puerta de su apartamento; al hacerlo, Patrik pudo conocer aquel lugar. En definitiva, no era como el suyo, era pequeño y tenía una peculiar decoración.

Tal como normalmente era Lina, aquel lugar estaba lleno de diversos colores, formas y texturas; además, se podían ver diversas plantas por doquier.

Aquel lugar definitivamente contrastaba con el de aquel hombre.

—Toma asiento, en un momento regreso. —dijo Lina caminando hacia lo que era su habitación.

Patrik la observó y no dijo más, solo tomó asiento tranquilamente en un sillón fucsia con almohadas amarillas.

Lina sentía que necesitaba un respiro; su vida de un momento a otro había cambiado, tenía miedo, claro que tenía miedo, luego de lo que había sucedido entre Patrik Alessandro, aunado a la manera en que le habló.

Era evidente que nadie sabía en qué estaba metida, ni siquiera.

Marina estaba enterada de que mantenía una "relación", por llamarla así, con un hombre que estaba a casi nada de casarse. En ningún momento había considerado decírselo por miedo a lo que su hermana creyera, más cuando esta venía de un divorcio en donde aquel hombre jamás había sido sincero con ella.

—¡Dios, Lina! —¡Contrólate! —se regañaba a sí misma al ver el temblor en sus manos.

El hombre que esperaba fuera de su habitación para llevarla con él, ¿quién dermonios era? ¿Por qué siempre terminaba metida en situaciones que no podía controlar? Ahora que lo veía bien, ¿cómo era que este hombre pudiera estar armado? ¿Quién era?

No lo conocía, ¿qué tal si en realidad era un matón a sueldo? ¿Un mafioso? ¡Maldita sea! Pensaba Lina al pensar en la escena de hace unos minutos.

Lina se quedó por varios minutos sentada en una de las esquinas de su cama, que ahora que la veía bien, le resultaba demasiado pequeña en comparación con la que había dormido con Patrik.

No lo quería hacer evidente, pero las palabras que dijo Alessandro le llegaron, le dolieron. ¿Cómo no iban a doler? Ella había cometido la estupidez de aceptar tener solo sexo con este hombre; era claro que él no la veía como alguien que debiera respetar y por eso escupió cómo era que de verdad la veía.

De pronto, dos golpecitos en la puerta hicieron que ella saliera de sus pensamientos.

—Adelina, ¿todo bien? —se escuchó la voz de Patrik al abrir la puerta.

Lina levantó la mirada y no pudo evitar que una lágrima traicionera se le escurriera.

—¿Qué... ¿Qué haces aquí? —dijo ella con un poco de rechazo y a la vez miedo.

Era muy evidente que Patrik se había dado cuenta de que Lina estaba afectada por lo de hace un momento. En su caso, el hombre no era tonto y sabía que debía andar en una relación un tanto complicada con aquel hombre que había corrido; lamentaba haber dejado expuesto el hecho de andar armado, pero cuando vio cómo la estaba tomando de los brazos, no lo pensó dos veces.

—¿Estás bien?

Lina lo miró y movió la cabeza en negación.

—¿Qué sucede? ¿Aquel hombre te hizo daño?

Lina volvió a mover la cabeza, negando nuevamente.

—Bien, pues si no sucede nada, ¿por qué aún no has hecho tu maleta?

—No pienso ir a ningún lado... —dijo Lina armándose de valor.

—¿Cómo?

—No sé quién eres, discúlpame... De verdad agradezco que me hayas defendido de Alessandro, pero yo...Yo no te conozco y no... No sé quién eres tú, no tengo ni una idea de por qué nadas armado y sé que... Yo fui quien estuvo insinuándose, pero ya tuve suficiente, ya no quiero más problemas... — dijo Lina bajando la mirada.

Mientras Lina meditaba, llegó a la conclusión de que su vida se había desviado de lo que ella siempre había deseado; ya no quería un Alessandro, Patrik, Carlos Oscar o quien demonios fuera, no, ya no quería ningún hombre en su vida, no por un buen rato; estaba cansada de verle el lado amable a la vida, solo querría vivir tranquila y ya, más después de lo ocurrido hacía apenas unas horas.

Patrik la observó en silencio; él no era un hombre que anduviera dando explicaciones de su vida y no lo vendría a hacer hoy; sin embargo, por alguna razón, tras lo sucedido anoche, el hombre no podía sacarse de la cabeza la reacción de aquella joven mujer, por lo que hizo lo que nunca había hecho.

—¿Te refieres a esta? —dijo Patrik sacando nuevamente su arma y causándole un susto de muerte a Lina.

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