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La Mujer Que Nunca Fui (de Alut) romance Capítulo 230

Capítulo 230: ¿Eso es un sí o un no?

Lina, aun en la oscuridad de aquella habitación, miró a los ojos al hombre que tenía casi sobre ella; aquellos fríos ojos azules, en ese momento, no reflejaban las mismas emociones de siempre.

En este preciso momento, ella bien podía ver las pupilas dilatadas; no era tonta, sabía perfectamente que bien podía ser el alcohol o bien podía tratarse de lo que realmente deseaba que sucediera.

Aquella joven mujer por unos cuantos segundos vivió un dilema; ella podía hacer lo mismo que siempre, dejarse llevar y ver qué pasaba a futuro, total ellos dos no eran nada y nadie sabía que ella estaba ahí, o podía detener todo y vivir el incómodo momento de ver su reacción.

—Adelina... —dijo Patrik casi como si fuese una suplica.

Lina no podía pensar con claridad, menos cuando su zona íntima estaba siendo apuntada por su miembro duro, firme y listo para lo que ella decidiera.

Tras tomar una decisión, mordió su labio y asintió con la cabeza; al final, optó por la opción que tanto su mente como su cuerpo deseaban.

—¿Eso es un sí o un no? No suelo entender ademanes con la cabeza... —dijo Patrik con seriedad.

Lina sintió por un momento algo de vergüenza; este hombre sí que le resultaba algo difícil de complacer.

¿Acaso no podía entender que claramente deseaba lo mismo que él? ¿Qué, acaso no se daba cuenta de que estaba completamente mojada y ni siquiera había hecho un esfuerzo por ello?

—Sí, sí quiero... — dijo Lina, no dándole más vueltas al asunto.

Al hacerlo, Patrik sonrió con malicia y se deslizó hacia abajo al tiempo que, de un jalón, se deshacía de las pantis que impedían llegar a la gloria.

Adelina solo pudo sentir que él tomó sus piernas y las abrió; luego, tomó uno de sus pies y lo besó con alevosía, con deseo y, a la vez, aunque sonara extraño, él tomó su pie con la delicadeza con que sería tratado algo frágil.

Lina solo pudo aferrarse a las sábanas; ella sabía que venía, entendía claramente lo que le estaba haciendo y, sin embargo, en toda su vida ningún hombre le había provocado este cúmulo de emociones en todo lo que llevaba de vida sexual.

Patrik comenzó a subir sus besos hacia su entrada; él iba dejando un camino de saliva por cada centímetro de piel que recorría. Lina, por su lado, solo podía retorcerse entre sus brazos; por instinto, al sentirlo cerca, ella levantó la cadera; la lengua de Patrik tocó su entrada y ella sintió un espasmo en el vientre.

Al sentir aquello, no pudo evitar bajar la mirada hacia abajo y se topó con los ojos azules de este hombre fijos en ella, fijos en las reacciones que le estaba regalando.

Los muslos de Lina temblaban al sentir el toque de la lengua de Patrik; ella soltó la sábana y prefirió aferrarse al cabello de aquel hombre. Todo al tiempo en que ella movía sus caderas al vaivén de los movimientos que hacía él con su lengua.

Los dedos de Patrik se clavaban en los muslos de Lina, mientras degustaba de aquella deliciosa zona y de las imágenes que ella le regalaba. Ella, como reacción, sentía su respiración entrecortada, su mente estaba en blanco; en ese momento, no importaba nada, solo importaba lo que sentía, la serie de sensaciones que le provocaba.

Capítulo 230: ¿Eso es un sí o un no? 1

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