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La Mujer Que Nunca Fui (de Alut) romance Capítulo 264

Capítulo 264: La decisión ya se tomó.

Marina bajó con Renata cargándola en la espalda; al llegar al último escalón, la bajó y ambas fueron a la cocina tomadas de la mano. Esto, en definitiva, a Marina le parecía un bendito sueño del que no quería despertar.

Renata había escuchado claro a su padre y a su madre: ellas se irían a Londres, así que para no darle más problemas a su mamá, ella no se portaría mal con nadie. Había llegado a la conclusión de que, si ellas tres se iban, su padre ya no estaría ahí; eso sería más que perfecto, pues no quería tener nada que ver ni con él ni con Lorena.

—Renata, ¿cómo amaneciste? —preguntó Esteban con calma.

—Bien... —respondió la menor con una sola palabra.

Esteban intuyó que estaría molesta por el regaño de ayer; suponía que en unos días se le pasaría; además, aún no les soltaban la noticia de que se iban a ir a Londres las tres.

Todos comienzan a desayunar; Marina trata de ser educada y servicial, claro, manteniendo cierta distancia con Esteban; ella no quería confundir a sus hijas y menos crear una falsa idea de algo.

Esteban, por su lado, se sintió como hacía varios meses no lo hacía; ahora el caos, el sonido de los cubiertos chocando con los platos, el que Dianao Renata hablaran con la boca llena, simplemente no le molestaba; de hecho, esto era algo que extrañaba.

Tras un desayuno tranquilo, en la sobremesa, Esteban y Marina se miraron a los ojos, tomaron asiento y voltearon a ver a sus hijas.

—Renata, Diana, tenemos algo que informarles. — dijo Esteban con seriedad.

Ambas niñas pusieron atención en su padre y este se aclaró la voz, pero Marina lo interrumpió con la mirada.

—Niñas, lo que su padre quiere decirles es que hemos decidido que las tres nos iremos a Londres.

Renata solo se quedó callada; ya había tenido unas cuantas horas de ventaja para asimilar la noticia, así que no tenía mucho que agregar; sin embargo, el que Diana escuchara aquello la dejó perpleja.

—¿Por... ¿Por qué quieren hacer aquello? No, aquí estamos bien, yo... yo soy feliz aquí. —dijo la menor, volteando a ver a su hermana. —Renata, diles algo, tú, tú tienes a todos tus amigos aquí, ¿por qué? ¿Es por lo de ayer?

Marina y Esteban analizaban las reacciones de ambas niñas y era increíble: de quien creían que tendrían más batalla se encontraba muda y mirando hacia la nada, mientras que Diana, la que normalmente asentía y callaba, no cabía de la impresión.

—Diana, tu hermana y tú necesitan un cambio de aires y qué mejor que un nuevo país, nuevos amigos, escuela y hasta vida. —dijo Esteban tratando de sonar esperanzador.

—Cariño, en Surrey viviremos y tendremos un nuevo comienzo; ustedes asistirán al internado y los fines de semana me verán.

Capítulo 264: La decisión ya se tomó 1

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