Capítulo 278: Esta noche es sumamente especial...
Adelina se colocó el bello vestido color negro que Patrik le había entregado; al salir de su habitación, el hombre en la sala se quedó sin palabras; aquello definitivamente le había quedado divinamente.
—Adelina... —Se le escapó aquel nombre como un gruñido.
—¿Có... ¿Cómo me veo?
Patrik la recorrió con aquellos ojos azules; no pudo evitar morder su labio inferior. Luego de ello dijo:
—Luces estupendamente bien; de hecho, debemos irnos o, si no, te haré mía en este mismo lugar aun con ese hermoso vestido puesto.
Lina tragó saliva; la imagen que le pintaba era realmente excitante, pero necesitaba cumplir con su trabajo.
—¡Tienes razón! ¡Vamos antes de que cambie de opinión!
Aquella pareja salió del apartamento; juntos se dirigieron al lugar donde se llevaría a cabo la recepción. Lina al principio se sentía nerviosa, pero, al ir en compañía de Patrik, se sentía totalmente segura; sabía que solo era ir a revisar todo, dejarse
ver por la familia y listo, se retiraría de ahí.
Al llegar al elegante salón, se percató de cómo la crema y nata de la ciudad estaban llegando en elegantes autos. En definitiva, Dios le había enviado a Patrik, porque de no hacerlo, se hubiera sentido totalmente humillada ante tanta opulencia.
—Buenas tardes...
—Buenas tardes, nombre...
—Adelina Salas y acompañante.
—Solo tenemos registrado su nombre, no tenemos ningún acompañante.
Adelina sintió un hueco en el estómago; si Patrik no podía entrar, ella tendría que hacerlo sola y eso, eso era algo que en definitiva sería bastante difícil e incómodo.
—Jones... —Se escuchó la voz de Patrik.
—Sí... Señor, creo que el señor Stuart debió haber sido olvidado en la lista; él es acompañante de la señorita Salas. Le aseguro que no le va a gustar dejar a mi jefe fuera de este tan importante evento.
—dijo Jones entregando un buen incentivo.
El organizador del evento miró al hombre que poco preocupado se veía; incluso si le ponía más atención, aquel caballero lucía completamente diferente a todos los invitados, bien podría
mezclarse con algún importante invitado, lo cual lo hizo dudar y, sin pensarlo más, además de que sintiendo el peso de aquel incentivo, dijo:
—Disculpe, señor Stuart, me disculpo, puede pasar, supongo que se debe tratar de un error en la lista.
¡Adelante!
Patrik no mencionó nada, solo tomó la mano de Lina y entró al evento sin tener que haber pronunciado más que un solo nombre.
—¡Gra... ¡Gracias!
—Espero que con esto te quede claro que no bromeo, ni titubeo cuando digo algo.

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