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La Mujer Que Nunca Fui (de Alut) romance Capítulo 304

Capítulo 304: El motivo perfecto para alejarla.

Aquella frase iluminó el rostro de las niñas; ambas voltearon con ojos brillantes de ilusión, pensaron que Sebastian había venido con su madre, pero se toparon con la inesperada presencia de su padre.

Su rostro cambió drásticamente, pero al final, era su padre y no podían cambiarlo. Ellas lamentablemente estuvieron ahí el día en que su padre se enteró de que Marina estaba embarazada y la reacción no había sido nada agradable.

—Papá... —dijo Diana acercándosele con algo de timidez.

—¡Hola, mi niña! ¿Cómo estás? —dijo Esteban poniéndose en cuclillas para estar a la altura de su hija.

—Bien, papi, ¿Cómo estas tu?

—¡Bien, mi niña! Renata, ¿no me saludas?

—¡Hola, padre! —dijo Renata sin despegarse del lado de su madre.

—Renata, hija, ven, hoy salí temprano de la oficina, pensaba llevarlas a comer, ¿qué opinan?

Ambas niñas se lo quedaron viendo, no sabían cómo decirle que no; sus caritas mostraban contrariedad, pero al final, Rentaa se soltó de la mano de su madre, quien miraba la escena.

De ser por ella, no las dejaría, pero la psicóloga le había dicho que ella no podía pelear las batallas de sus hijas. Así que, siempre y cuando viera que su padre las trataba bien, debía aceptar contacto.

—Mis amores, ¿quieren ir con su padre? — preguntó Marina tratando de encontrar las palabras correctas para hacer la pregunta correcta.

—Hmm... Tenemos un poco de tarea. —dijo Renata, encontrando el pretexto perfecto para safarse de la situación de una manera elegante.

—Pero podemos ir por un helado.

Esteban sabía que acercarse a sus hijas y ganarse su confianza nuevamente no sería fácil, menos luego de aquel día.

—¡Claro! Podemos ir a la heladería a la que tanto les gusta ir con su mamá.

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